IRUN. DV. El grupo municipal de Ezker Batua-Berdeak y el colectivo Ekologistak Martxan han denunciado ante la fiscalía de Medio Ambiente de Gipuzkoa la aparición de «numerosos peces muertos» en la regata de Ugalde y han pedido que se investiguen las causas del hecho y se depuren responsabilidades. Los peces muertos -truchas, en su mayoría- se hallaron el pasado día 12 flotando en la regata, a la altura de la calle Lamisingo Iturria, en el polígono industrial de Arretxe-Ugalde.
Aunque se desconocen las causas de este accidente medioambiental, tanto el grupo ecologista como Ezker Batua-Berdeak apuntan a un posible origen. «El hecho coincidió con una operación de bombeo de residuos líquidos realizado por Servicios de Txingudi en las balsas de decantación de las antiguas instalaciones del cebadero de Montero, en Olaberría», aseguran desde Ekologistak Mar-txan. «En estas balsas se han estado vertiendo durante años residuos provenientes de la limpieza de alcantarillado y fosas sépticas. Hemos podido observar las filtraciones de este residuo a la regata, así como la aparición de peces muertos, sin que hasta el momento pueda conocerse la relación entre estos hechos».
Filtraciones en la balsa
Ezker Batua detalla en su denuncia ante la fiscalía de Medio Ambiente que el día 9 de mayo «Servicios de Txingudi instaló el bombeo de residuos de la primera a la segunda balsa» situadas en los antiguos cebaderos de Montero. «Los residentes en los caseríos próximos advirtieron a los empleados que el agua que estaban bombeando a la segunda balsa pasaría a las regatas más próximas -que confluyen en la de Ugalde y cuyas riberas están catalogadas en el PGOU como zona rural de especial protección- ya que dicha balsa tiene filtraciones. Los vecinos comprobaron, efectivamente, que la segunda balsa no sólo no se llenó, sino que perdió nivel de líquido».
Ezker Batua añade en su relato de los hechos que el día 12 aparecieron los peces muertos en la regata, a dos kilómetros aproximadamente de las balsas. «Se dio aviso a la Policía Municipal de Irun, que procedió a tomar muestras de las aguas y peces muertos. Ese mismo día Servicios de Txingudi dejó de bombear residuos y retiró las bombas instaladas».
En la denuncia presentada por Ezker Batua, el grupo municipal solicita de la fiscalía de Medio Ambiente una investigación sobre lo ocurrido, a fin de verificar la causa de la muerte de los peces. Pide, asímimismo, un análisis de los residuos, aguas y lodos, contenidos en las cuatro balsas situadas en los antiguos cebaderos de Montero, en el ámbito de Urune, «con el fin de conocer su grado de peligrosidad». Por último pregunta «sobre la existencia o no de autorización emitida por el departamento de Medio Ambiente, por la cual la empresa Servicios de Txingudi procedió desde el día 9 hasta el 12 de mayo, ambos inclusive, a remover y bombear los residuos depositados en las balsas».
Un vertido de cloro
Por su parte, el gerente de Servicios de Txingudi, Miguel Ángel Muñagorri, aseguró ayer que la muerte de los peces «no tiene nada que ver con las balsas de los cebaderos de Montero. El accidente ha ocurrido durante la limpieza de los depósitos de agua potable, cosa que se hace periódicamente. Cuando se limpian y se desinfectan los depósitos se hace un vertido. En esta última operación, ha habido un fallo humano y ese vertido tenía un punto más de cloro que lo que es habitual. Eso es lo que ha originado la muerte de los peces. Nos comunicaron lo ocurrido el viernes. Se dio aviso al Gobierno Vasco, se le explicó lo que había sucedido, se hizo cargo y se adoptarán medidas para que en el futuro no vuelva a suceder».
Muñagorri insistió en que el bombeo de las balsas de los antiguos cebaderos de Montero «no tiene nada que ver. Lo que se está haciendo en las balsas es pasar de una a otra, decantar para ver lo que hay. Es una operación controlada por Medio Ambiente del Ayuntamiento y del Gobierno Vasco y por el Hiobe y en la que no se está haciendo ningún vertido».