El proyecto de trazado del segundo cinturón fue aprobado por el Consejo de Diputados el pasado 16 de noviembre, fecha en la que anunció que esta obra supondría una inversión de 220 millones de euros.
El diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan González de Txabarri; el diputado para las Infraestructuras Viarias, Javier Zuriarrain; y el director de la empresa pública Bidegi, Néstor Arana, anunciaron en rueda de prensa que la nueva variante costará 317 millones, que estará finalizada en 2009 y que las obras del primer tramo empezarán en octubre.
Los 97 millones de diferencia en el coste de la nueva carretera obedecen, según fuentes de la institución foral, a las variaciones que se suelen producir entre la aprobación del proyecto de trazado y la del proyecto de construcción.
Cerrar la "trilogía"
Desde hace año y medio hasta ahora, añadieron las fuentes, el proyecto ha estado sometido a información pública, lo que ha dado lugar a atender una serie de alegaciones, y también se ha realizado el informe de impacto medioambiental.
El consejo de administración de Bidegi ha acordado hoy sacar a licitación el primer tramo de una variante que, según González de Txabarri, cerrará "la trilogía" viaria guipuzcoana, junto a la autovía A-15 y la autopista AP-1 (Eibar-Vitoria).
La nueva variante unirá Oiartzun y Errenteria, Astigarraga, Hernani y San Sebastián por la vega del Urumea, para enlazar con la autopista Bilbao-Behobia desde Lasarte y Usurbil.
El tramo entre Errenteriay Astigarraga, de 8,9 kilómetros, será el primero que se acometerá de la nueva vía, con la que se pretende aliviar el intenso tráfico de la variante de la autopista A-8 (Bilbao-Behobia).
15 millones por kilómetro
Este primer tramo tendrá un coste de 193,6 millones de euros, es decir, de 21,7 millones por kilómetro, mientras que el presupuesto de los dos restantes, Astigarraga-Lasarte y Lasarte-Aritzeta, será de 117 millones, 15 por kilómetro.
El que enlazará Errenteria y Astigarraga se licitará antes de verano y los dos últimos tramos hacia octubre o noviembre para que su construcción se inicie en 2007 y el conjunto de la obra pueda estar finalizado en 2009.
El segundo cinturón de San Sebastián absorberá el tráfico de unos 32.000 coches y 8.000 camiones diarios, lo que permitirá descongestionar la A-8 a su paso por la capital guipuzcoana, que soporta en algunos puntos el paso de 100.000 vehículos al día.
El trazado entre Errenteria y Astigarraga constará de tres carriles en cada sentido, y de dos el resto de la carretera.
14 viaductos y 6 túneles
Se han proyectado 14 viaductos, tres túneles, otros tres artificiales, dieciséis pasos superiores y diez inferiores, mientras que el proyecto de trazado inicial preveía 4 túneles y 33 viaductos.
Además se ha habilitado en sus márgenes una "agroaldea" para que puedan continuar allí su labor los agricultores cuyos terrenos sean expropiados por la obra.