Sábado, 20 de mayo de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
Cartas
El túnel de Oazurza
Con sus 3.000 metros de longitud, el túnel de Oazurza es el más largo de los existentes en nuestra comunidad. Abierto entre 1860-63 durante la construcción del ferrocarril Madrid a Irún y Hendaya, contó al principio con vía única, tracción vapor. No obstante se ejecutó con las dimensiones de anchura necesarias para admitir posteriormente la doble vía y las catenarias correspondientes, antes de la entrada en servicio de dos tramos electrificados de esta línea ferroviaria, 1929-30, Madrid-Ávila y Alsasua-Irún, con alimentación eléctrica a 1.500 v., que con posterioridad, muchos años después, ya en la década de los 80, se elevó a la tensión de 3.000 v. La obra está situada en territorio guipuzcoano. No cruza el macizo de Aizgorri, ni une Navarra con Gipuzkoa. Atraviesa bajo uno de los contrafuertes de la cara NE de la citada sierra, a los pies prácticamente de las cimas de Aizuri y Aketegi, a una cota mucho más baja naturalmente. Comunica el apeadero de Zegama con las cercanías del barrio de Bríncola en Legazpi, enlazando ambos términos municipales. Sus paredes están forradas con bloques de piedra. La vía en su interior mantiene una pendiente constante del orden del 13% y se le considera totalmente rectilíneo, aunque conserva un insignificante error en las alineaciones de las paredes, que se ejecutaron desde cada boca del túnel por separado, aproximadamente en el centro del mismo. Aunque no resulta fácil, desde cada boca se aprecia el extremo opuesto, dependiendo de las condiciones de visibilidad existentes y el momento del día y época del año, de esta portentosa obra de ingeniería, descomunal para su tiempo.



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Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras Servicio de meteorología Monitor de tráfico