Si una noche estrellada dirigimos nuestra mirada a la polar nos parecerá que se halla fija en el cielo y que todas las demás estrellas giran a su alrededor...».
Nunca logramos terminar el largo texto sobre mármol. Pero siempre nos gustó la posibilidad de tener ahí, en el templete astronómico y meteorológico de la plaza Gipuzkoa, una enciclopedia de nuestro cosmos. El templete está ahora achacoso, apuntalado por postes y rodeado de bandas de plástico. Pero sigue aguardando el momento en que necesitemos situar los cabellos de Berenice en el firmamento o saber la temperatura media a la sombra en primavera en San Sebastián. 14º 86'.