VITORIA. DV. El Gobierno Vasco, EA y EB denotaron ayer más prisa que la dirección del PNV a la hora de dar por válida la sinceridad del alto el fuego de ETA, y advirtieron al PSOE de que no admitirán que se escude en una verificación permanente de la tregua para retrasar sine die la mesa de partidos sobre normalización.
La apuesta del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, de supeditar una mesa de partidos a la verificación previa del alto el fuego no tuvo contestación pública por parte del Gobierno Vasco, aunque Ajuria Enea hubiera preferido no aplazar tanto el debate sobre normalización. Harina de otro costal ha sido la intervención del ministro de Interior en el Congreso de Diputados. Alfredo Pérez Rubalcaba sostuvo el miércoles en la Comisión de Interior que «el proceso de paz tiene un punto de partida al que todavía no hemos llegado, que es alcanzar la convicción de que ETA quiere poner fin a la violencia».
Las reacciones no se hicieron esperar. Juan José Ibarretxe habló por boca de su número dos, Idoia Zenarruzabeitia. La vicelehendakari aprovechó una entrevista en Radio Euskadi para pedir al Gobierno español que no recurra a la «gestión de excusas» en torno a la verificación del alto el fuego de ETA para no abrir el proceso de normalización en Euskadi. «No quisiera que después de haber mantenido una gestión de tiempos con la expectativa de un alto el fuego ahora comencemos con la gestión de las excusas para no abrir el proceso de normalización política que tan necesario es para este país», subrayó.
Ibarretxe celebrará tras el verano una nueva ronda al objeto de fijar la «metodología» de la mesa de partidos, con la que pretende un acuerdo sobre el nuevo marco jurídico y político que será sometido a consulta. Zenarruzabeitia se mostró «absolutamente convencida» de que la tregua de ETA «va en serio» y reconoció a renglón seguido la necesidad de que se hagan «intentos sinceros y rigurosos para que esto se confirme y no tenga vuelta atrás».
La dirigente nacionalista rechazó hacer comparaciones con la reforma estatutaria llevada a cabo en Cataluña. Recordó que durante la tramitación del Plan Ibarretxe «se nos dijo por activa y por pasiva que el modelo a seguir era el catalán», y que después éste salió «limpio y cepillado» de las Cortes. «A nosotros nos dieron un portazo. A Cataluña no le dieron un portazo pero lo han cepillado y encima han provocado una crisis de Gobierno», añadió.
Crisis del tripartito
Zenarruzabeitia hizo referencia a unas recientes declaraciones de la dirigente de Batasuna Jone Goirizelaia, en las que aseguraba que el PSE-EE reconocía que «Euskal Herria es una nación y que tiene derechos», y aseguró que «yo no he visto esos pronunciamientos por escrito en el PSE». Aprovechó la referencia a los socialistas para acusarles de «dar bola» a una supuesta crisis del tripartito vasco, del que dijo goza de una «estupenda» salud.
La presidenta de EA no se quedó atrás y dijo, por medio de una rueda de prensa para hablar de Montenegro como ejemplo de que la autodeterminación existe en Europa, que el presidente Zapatero utiliza la verificación de la tregua de ETA para retrasar de forma interesada la creación de una mesa de partidos que acabe con el «descontento mayoritario» de la sociedad vasca con el actual marco político y permita ejercer el derecho a decidir.
Begoña Errazti sostuvo que el problema de la verificación radica en estos momentos en que se quiera utilizar, como a su juicio está sucediendo con el presidente Zapatero, para retrasar de forma interesada e innecesaria la creación de una mesa de partidos sin exclusiones que asuma la tarea de negociar un acuerdo de «normalización política» amplio.
El parlamentario de EB Oskar Matute opinó por su parte que en junio se debería dar un nuevo paso mediante la «autentificación» del alto el fuego y la puesta en marcha de la mesa de partidos. El representante de la formación de Javier Madrazo aprovechó para «garantizar» que el PNV apoyará la ley del Suelo aunque no se acepten sus enmiendas.