Miles de policías egipcios armados con porras y escudos cargaron ayer en el centro de El Cairo contra los manifestantes y practicaron centenares de detenciones entre quienes protestaban contra una sesión disciplinaria adoptada contra dos jueces, que había denunciado una supuesta manipulación en las recientes elecciones por parte de las autoridades. Los arrestados, según algunas fuentes medio millar, son en su inmensa mayoría simpatizantes de la cofradía de los Hermanos Musulmanes, la principal organización fundamentalista de Egipto, aunque también hay algunos laicos del movimiento liberal Kifaya. DV