El Día de la Persona Emprendedora forma parte de un paquete de medidas lanzadas por la Diputación Foral dentro de sus programa Gipuzkoa Innovadora.
En este caso se trata de potenciar en los alumnos, desde la escuela primaria hasta los niveles superiores, todas aquellas características que están relacionadas con emprender e innovar, la reflexión, la creatividad, y la asunción de riesgos, pero también la responsabilidad en lo personal, social y profesional. Todo ello sin olvidar, como señalan sus promotores, que el error puede ser una fuente de aprendizaje para la innovación.
Joseba Amundarain, jefe de Servicio del Departamento de Conocimiento y Actividad Empresarial de la Diputación, destaca la importancia de la participación del profesorado en la transmisión de los valores de la cultura emprendedora. «En lugar de haber creado nosotros un material para la escuela, ha sido el propio sistema educativo el que lo ha hecho y se ha impregnado de la cultura emprendedora que va a transmitir», explica.
Los responsables de esta iniciativa están convencidos de que se debe aprovechar la coyuntura favorable para sembrar ideas, «porque ahora vivimos los suficientemente bien, en términos generales, y los emprendedores ya no surgen de la necesidad; es ahora cuando tenemos que anticiparnos a las futuras necesidades fomentando la cultura emprendedora como oportunidad», explica Amundarain.
Y resume los objetivos últimos de este programa con esta reflexión: «Una persona con cultura emprendedora puede optar por crear una empresa, perfecto, pero también por autoemplearse o ser activo y participativo dentro de una organización».