El último trabajo que el artista finlandés Rax Rinnekangas (Lapland, 1954) presenta en San Sebastián -después de la exposición que pudimos ver recientemente en el espacio de Tabacalera dedicada a Tarkovsky- lleva como título El último patinador y aunque es una serie breve, compuesta por una docena de fotografías, resume muy bien las características del trabajo de Rinnekangas y su modo de entender la fotografía. De hecho, cuando la semana pasada comentábamos en la reseña dedicada a DFoto, que detrás de una buena imagen se suele encerrar una buena historia, nos estábamos refiriendo a la obra de aquellos artistas que todavía conciben la fotografía de este modo y el finlandés, sin duda, es uno de ellos.
A partir de la luz y el color -en este trabajo destacando la intensa tonalidad azul- y una composición concebida de antemano, Rinnekangas nos coloca desde la perspectiva del patinador, símbolo del ser humano, frente a los distintos fenómenos naturales; el hombre, con unos patines colgados del hombro, recorre ríos y lagos helados haciendo frente a las diferentes inclemencias temporales. En este trabajo, como en otros suyos, Rinnekangas mezcla elementos de la iconografía urbana contemporánea ¯la soledad, la adversidad¯ con rasgos culturales locales ¯los patines, el frío, el hielo, el viento¯ produciendo una obra sobria ¯no hay manipulación en las fotografías, sólo superposición de diapositivas, ya que continúa trabajando con la misma cámara semiautomática de sus inicios¯, atractiva estéticamente pero, sobre todo, sugerente en sus intenciones e interpretaciones posibles.
GALERÍA 16 I P. del Buen Pastor, 16. Donostia. Hasta el 27 de mayo