Hace dos semanas comentábamos la coincidencia en el tiempo de un conjunto de exposiciones dedicadas a la fotografía y, concretamente, además, algunas de ellas al tema del paisaje. En el caso de las Jornadas fotográficas 2006 de Zarautz, de las cinco exposiciones programadas, tres de ellas hacen referencia directa al género del paisaje -Paisajes. Un género intemporal, Ángel Alonso. Un género, tres técnicas y Obras públicas. Intervenciones en el paisaje-, mientras que las otras dos están dedicadas al trabajo de dos creadores -Florencio Maíllo y Martín Chambi- en los que también podemos encontrar referencias transversales al paisaje.
La exposición titulada Paisajes. Un género intemporal que se puede visitar en las nuevas instalaciones del Photomuseum, es una selección de los fondos de la colección de fotografía del Chateau d'Eau de Toulouse. Esta colección, en la que predominan nombres franceses junto a otros fotógrafos españoles, nos permite acercarnos al género del paisaje desde una perspectiva muy diferente a la planteada en las exposiciones organizadas por la Fundación COFF, ya que en esta muestra se reivindica el género desde una perspectiva atemporal pero con una mirada también contemporánea ya que la mayoría de las instantáneas seleccionadas corresponden a fotógrafos actuales. De hecho, si comparamos y confrontamos en la misma exposición tomas de paisajes de diferentes fotógrafos, podremos observar que a la hora de enfrentarse al paisaje hay unos elementos comunes que se repiten sucesivamente en torno a cuestiones como el encuadre, la técnica, la composición o la luz, incluso, se puede llegar a afirmar que hay un estilo, una forma de enfrentarse al paisaje diferente a como se aborda, por ejemplo, el retrato.
Sin embargo, en la fotografía estilos hay muchos, y en el paisaje afortunadamente también. Prueba de ello es el trabajo del fotógrafo bilbaíno Ángel Alonso que en su exposición de Torre Luzea nos ofrece tres tipos de paisajes ¯el rural, el urbano y el industrial¯ y también tres maneras diferentes de captarlos. Pero el trabajo de Ángel Alonso no es un mero ejercicio estilístico o temático; en su obra además de todo ello, encontramos expresados diferentes sentimientos -soledad, serenidad, fortaleza, agobio- a través de imágenes que aunque puedan parecer poco expresivas consiguen comunicarse con las emociones del espectador, provocando la simbiosis entre imagen y sentimiento. De todos modos, y afortunadamente también, Ángel Alonso consigue que cada imagen mantenga su pequeño halo de incertidumbre que nos hace dudar sobre lo que realmente puede llegar a transmitir cada imagen.
La tercera exposición dedicada al paisaje lleva como título Obras públicas. Intervenciones en el paisaje y expuesta en la Galería Bidea nos relata la construcción a partir de 1947 de los pantanos de Villareal y Ullibarri-Ganboa en Araba por parte de la empresa Aguas y Saltos de Zadorra. Las fotografías que entonces se obtuvieron y que forman un álbum que está actualmente en propiedad del Photomuseum, recoge distintos detalles de esta importante obra. Con esta exposición se pretende reflexionar en torno a un tema de gran actualidad: el impacto que ejercen en el paisaje y en el medio ambiente la construcción de obras de este tipo; es entonces cuando criterios como el de modernidad, progreso o sostenibilidad son cuestionados con posturas muy diferentes.
Maíllo y Chambi
Francisco Maíllo en su exposición titulada Reductos de exploración y que se muestra en la Galería Zazpi, nos ofrece un conjunto de obras producto de un intenso trabajo que le lleva a elaborar como si de un restaurador se tratase diferentes catas sobre la superficie de la obra. De este modo, interviene en los materiales transformando su naturaleza hasta desfigurarlos y convertirlos en algo distinto; al final del proceso, Maíllo obtiene una obra distinta al original aunque los restos diseminados en la elaboración del mismo dejan unas huellas tan interesantes como el resultado final.
Para finalizar, en Sanz Enea se le dedica una exposición antológica al fotógrafo peruano Martín Chambi (1891-1973), considerado por la historiografía como el primer fotógrafo indígena de Latinoamérica y por tanto el primero que aportó también una mirada distinta respecto a la situación de su pueblo.
De hecho, Chambi se caracterizó porque procuró captar la situación de los indígenas no desde una mirada compasiva sino noble, digna, hecha con respeto; para ello realizaba sus tomas sin artificios, frontalmente, remarcando la verticalidad de lo retratado -principalmente retratos- y subrayando la cultura indígena como un valor a salvaguardar pese a la modernización y occidentalización de la sociedad peruana. Además de retratos en la exposición también podemos ver series dedicadas a los monumentos incas, a la arquitectura colonial y a las escenas cotidianas y eventos sociales del medio rural al que él mismo pertenecía ya que el Nadar de Cuzco -que era como se le conocía- también era hijo de una familia de agricultores incas.
JOrnadas FOTOGRÁFICAS 2006 I PHOTOMUSEUM Torre Luzea, Galería Azpi, Galería Bidea y San Enea. Zarautz. De martes a domingo hasta el 28 de mayo.