Cars es la nueva película de Pixar. Se estrena el 7 de julio y tiene una pinta estupenda. Pero ya llega una mala noticia: en el doblaje de Cars han intervenido algunos «famosos del mundo del motor», doblando a determinados personajes de la película. Se cita a Fernando Alonso, Michael Schumacher, Nani Roma, Marc Gené, Pedro de la Rosa, Emilio de Villota, Antonio Albacete y Dani Sordo. Y por si fuera poco la retahíla de celebridades, también se han apuntado a dar vida vocal a los personajes de animación periodistas como Iñaki Gabilondo, Lorenzo Milá, Pedro Piqueras, Inmaculada Galván, Hilario Pino y Roberto Arce. ¿Pero esto que es? ¿Cómo es posible que el doblaje de una película se convierta en un desfile all-stars de todo pelaje como si fuera una fiesta en la que dejarse ver? Esta nefasta práctica, cada vez más habitual en las películas de animación, quita el trabajo a los profesionales del doblaje y nos hace sufrir a los espectadores con voces inadecuadas, que desnaturalizan al personaje en doblajes a menudo manipulados con chistecitos y guiños hacia los dobladores. Ya hemos sufrido varios ejemplos. Los foros de cine se están cargando de protestas. Y con razón.