El delantero francés del Arsenal Thierry Henry clamó contra el árbitro de la final porque consideró que no castigó el juego duro de los defensas barcelonistas Carles Puyol y Rafael Márquez. «Recibí patadas por todos los lados. Puyol y Márquez tendrían que haber sido amonestados y no es lo mismo defenderme con una tarjeta amarilla». Henry admitió, no obstante, que fue justa la expulsión del meta alemán Jens Lehmann, por derribar a Eto'o, en el minuto 18. «Fue una expulsión clara, pero si querían que no ganásemos, tendrían que haberlo dicho desde el principio».