El jurado decidió conceder el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2006 a Pedro Almodóvar «por la integración de sus raíces, que son las nuestras, en la sociedad de un planeta al borde de un ataque de nervios y a caballo entre dos siglos». Los otros tres finalistas fueron, el compositor Andrew Lloyd Webber, el arquitecto japonés Tadao Ando y la violinista Anne Sophie Mutter.
Fue otro cineasta, José Luis Garci, el encargado de redactar el acta que recoge la decisión del jurado, que justificó su apuesta por el director manchego «tanto por la maestría y sinceridad de sus realizaciones, como por la alegría y vitalidad de sus textos».
La candidatura había concitado apoyos de grandes personalidades del cine, como Emma Thompson, Scorsese, Angelica Huston, Bertolucci o Roberto Benigni, así como escritores como Saramago, Paul Auster o Michael Cunningham.