BARCELONA. Las dos principales formaciones políticas que formaban el tripartito catalán, roto el pasado jueves, intentan ahora acercar posiciones ante las próximas elecciones autonómicas de otoño próximo y no descartan reeditar la experiencia en la próxima legislatura. Así lo dio a entender ayer el propio presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, al asegurar que el PSC y ERC todavía comparten «un proyecto político» común.
El president hizo estas declaraciones durante la toma de posesión del cargo de los tres nuevos consejeros socialistas que sustituyen a los seis de ERC expulsados por la oposición de este partido al Estatut. El acto contó con la presencia de los seis cesantes y transcurrió en un clima de cordialidad entre los representantes socialistas e independentistas. Maragall reconoció en tono emocionado durante su intervención que la decisión de expulsar a los consejeros de Esquerra fue «la más difícil» de su carrera política.
En la misma línea, los nuevos consejeros, Xavier Sabaté, Gobernación y Administraciones Públicas; Joan Manuel del Pozo, Educación; y Carme Figueras, Bienestar y Familia, coincidieron en destacar que el pacto de gobierno firmado hace dos años y medio entre el PSC, ERC e ICV «está plenamente vigente». Los dos hombres fuertes del nuevo Gobierno autónomo, el portavoz Joaquim Nadal y Antoni Castells, abundaron en la misma línea defendida por Maragall. Nadal, que abandera la corriente más nacionalista del PSC, descartó una alianza gubernamental entre PSC y CiU a corto plazo.
El clima de cordialidad no se resintió por las declaraciones del líder de Esquerra, Josep Lluís Carod-Rovira, quien acusó al presidente Zapatero de haber «matado el pacto de izquierdas en Cataluña» cuando en enero se reunió en secreto con el líder de CiU, Artur Mas, para pactar el nuevo Estatut. Confesó ayer, en la Cadena Ser, estar «decepcionado» con el jefe del Ejecutivo español.
Mientras, en el PSOE temen que Maragall trate de convertir el referéndum sobre el Estatut en un plebiscito personal para que si el resultado a favor de la reforma es claro intentar capitalizarlo para presentarse a la reelección. COLPISA