Las semanas pasadas han sido muy significativas para la Coordinadora de plataformas anti-incineración de Gipuzkoa. Recientemente se ha debatido en el Pleno del Ayuntamiento Donostiarra una moción a favor de preguntar a la sociedad donostiarra mediante un referéndum, la idoneidad o no de la instalación de varias incineradoras, como método de gestión de nuestras basuras. A decir verdad sentí vergüenza ajena al contemplar la actitud de varios de los políticos allí presentes, recordando un bertso que cantó Lazkaotxiki hace unos años: Politikan ez da ezer politikan (en política no hay nada bonito, todo vale).
Aunque los políticos sean los representantes de los ciudadanos, no se les confiere una potestad absoluta para poder hacer lo que más les convenga, anteponiendo el interés político a cualquier otro. Además, anterior a la condición de político, está la condición de persona, y como tal merecen un respeto. Todo esto parece olvidarse a algunos de nuestros democráticos ediles, ya que si no escuchan «su verdad», se levantan y abandonan el salón de plenos. Esta actitud es vergonzosa, pero lo es más aún, si lo realizan los propios compañeros de partido. ¿Es que la disciplina de partido está por encima de la conciencia de la persona? ¿Es ésta la democracia de dichos partidos?
En nuestro plan, el método de recogida es la base de toda la gestión de los residuos. Si ésta se realiza de forma selectiva, buscar un tratamiento posterior adecuado no tendrá mayores dificultades. Al contrario, si se continúa realizando una recogida en masa, no habrá tratamiento racional por mucho dinero que se gaste en plantas separadoras. Esto ya lo saben los representantes políticos de las Juntas y de las Mancomunidades, pero continúan utilizando este tema como arma electoral, en lugar de resolver este grave problema, y no dudan en utilizar las consecuencias de la nefasta gestión de los residuos que están realizando en la actualidad, como propaganda de la necesidad imperiosa de la instalación de dos incineradoras. A demás de esto, están impidiendo la puesta en marcha de cualquier proyecto piloto de gestión integral, al menos si tienen visos de que tenga éxito. En éste sentido conseguimos la aprobación por parte del CAMA Donostiarra (Comisión asesora del medio ambiente) la realización de un proyecto de Recogida Selectiva Puerta a Puerta en Añorga y Zubieta, pero falta la voluntad política para impulsar dicho proyecto y su dotación presupuestaria. Es que temen que podamos poner un listón demasiado alto, pasando a reciclar más del 85% de la basura en 3-6 meses? La gente no es ingenua y se dará cuenta de las verdaderas razones para imponernos las incineradoras. Esta será la razón por la que no quieren que se realice un referéndum sobre este tema.