Madrid 5/05/2006
(...) Lo que ha sucedido con la entrevista de ETA en Gara es que los propios terroristas han disipado los espejismos. Esta ETA (...) no quiere la paz. Quiere ganar con la tregua todo aquello por lo que ha estado asesinando, extorsionando e intimidando. ETA le lanza al Gobierno un órdago, no una oferta de negociación, y al hacerlo fuerza a Zapatero a hacer algo a lo que el presidente del Gobierno no quería enfrentarse: definirse taxativamente frente a las demandas terroristas y abandonar las aguas tibias de la esperanza engañosa. Pero el Gobierno ha de saber que ETA ha conducido el llamado «proceso de paz» a un callejón sin salida. (...)