SAN SEBASTIÁN. DV. El Ballet Nacional de Moldavia y la Orquesta Filarmónica de ese país, representan esta tarde en el auditorio del Kursaal, a las 19.30 horas, un clásico de su repertorio Giselle, con Olena Shevtsova como primera bailarina y Mihail Agafita como director de la formación musical.
El primer acto del ballet se desarrolla en Turingia, durante la vendimia, Giselle, jóven e inocente campesina, está enamorada y a su vez correspondida por Albrecht, a quien supone un aldeano, pero que es en realidad un jóven noble que se ha disfrazado de campesino para obtener su amor. Cuando descubre que su amado tiene una prometida, muere de dolor.
La segunda parte transcurre en un bosque de la laguna, donde está la tumba de Giselle. A medianoche las willis -espíritus de las novias abandonadas por sus prometidos- comienzan a bailar, y Myrtha, su reina, admite a Giselle en su mundo fantasmal. Albretcht visita la tumba de Giselle e implora perdón por el engaño. La doncella se conmueve ante su dolor, pero la inflexible Reina de las willis ordena a Giselle atraerlo.
Shevtsova destacó que el papel de Giselle es uno de los más complicados para una bailarina porque tiene dos facetas completamente distintas, una más terrenal en el primer acto y otra más espiritual en el segundo. «Sólo tienes los veinte minutos del descanso para reinventarte otra vez. Además, en esta ocasión venimos con orquesta lo que hace más complicada la representación porque cada día es diferente».
No es la primera vez que la Orquesta Filarmónica de Moldavia y su director, Agafita, visitan San Sebastián. Estuvieron en el Kursaal acompañando a Isabel Pantoja.