EIBAR. DV. El 15 de mayo hace buen tiempo casi todos los años. San Isidro se encarga de que los agricultores celebren por todo lo alto a su patrón y ayer se repitió la fiesta. Arrate acogió de nuevo a baserritarras llegados de todo el Bajo Deba, tanto en los autobuses organizados por Debemen como en coches particulares.
La fiesta comenzaba con la misa y a continuación se celebraba la tradicional procesión por la campa. Nada más comenzar, algunos cuchicheos se dejaban oir: «Las que llevan la imagen son mujeres. Eso es nuevo ¿no?». Efectivamente. Después de que en una edición anterior, la concejala María José Arakistain portase la imagen junto con otros concejales, algunas caseras solicitaron cumplir con esta tarea. Ayer lo hicieron y acabaron encantadas. Mari Tere Leturiondo, Ana Jesús Arrillaga, Marina Urzuriaga y Marixabel Ugarteburu fueron ayer las porteadoras. «Ha sido emocionante» reconocía la última.
El hecho de que las mujeres llevasen ayer a San Isidro no pasó desapercibido, pero tampoco le faltan motivos. «En el caserío, las mujeres trabajamos más que los hombres. Que quede bien claro, lo mismo no, más» remarcaba Marixabel Ugarteburu. Pero ayer se tomaban un día de descanso para festejar a su patrón. «Todos los años venimos a celebrar nuestra fiesta, y este año, aún más contentas».
Reaparición de 'Bihurri'
El deporte también fue protagonista de la jornada, ya que a mediodía se celebraba el torneo San Isidro de aizkolaris. Los harrijasotzailes dieron el prólogo, con Ostolaza II levantando 177 kilos a una mano. Pero el protagonista fue Ernesto Ezpeleta 'Bihurri', que reaparecía después de dos meses y medio de baja tras romperse la tibia de un hachazo. «He hecho un par de exhibiciones, pero hoy es la primera prueba seria que hago. No espero un buen resultado porque todavía me falta recuperar la forma física» comentaba antes de dar los primeros hachazos.