Los hechos sucedieron sobre las 15 horas de ayer, cuando una mujer aprovechó que el empleado de la taquilla de expedición de billetes acudió a atender a un pasajero que tenía problemas en una de las máquinas canceladoras para entrar en la oficina y sustraer 450 euros.
El empleado se percató del robo y logró retener a la presunta ladrona, tras lo que alertó a la Ertzaintza.
Agentes de la Policía Autónoma Vasca acudieron al lugar y detuvieron a la sospechosa, J.M.S., de 34 años, quien había sido arrestada en seis ocasiones anteriores.