SAO PAULO. Al menos treinta personas, de ellas veintitrés policías, murieron entre la noche del viernes y la madrugada de ayer en Sao Paulo a causa de unos 46 ataques perpetrados supuestamente por pistoleros del crimen organizado, informaron fuentes oficiales. Unos 32 heridos, entre agentes del orden, ciudadanos y presuntos delincuentes, dejó también la ofensiva criminal de unas seis horas de duración contra instalaciones de las policías Militar, Civil, de la Guardia Metropolitana y Seguridad Penitenciaria de la ciudad brasileña.
El secretario de Seguridad Pública del estado de Sao Paulo, Saulo de Castro Abreu Filho, informó ayer de que veintitrés policías murieron y otra docena resultaron heridos en sendos tiroteos a comisarías y patrullas. En un posterior balance la Secretaría de Seguridad Pública ratificó los anteriores datos y precisó que además fallecieron seis presuntos delincuentes y un ciudadano. Añadió que otros dos civiles y quince supuestos criminales sufrieron heridas durante los ataques.
El secretario de Seguridad Pública atribuyó los ataques a una represalia por la transferencia de 765 presos de prisiones del interior del estado a dos penitenciarías de máxima seguridad, una en Presidente Venceslau, municipio situado a 620 kilómetros al oeste de Sao Paulo, y la otra en la zona norte de la capital.
Entre los transferidos hay al menos dieciséis reconocidos líderes del Primeiro Comando da Capital (PCC), una de las principales organizaciones criminales del estado de Sao Paulo, donde se concentra el 40% de la población carcelaria de Brasil .
El PCC es acusado por las autoridades de la ciudad brasileña promover las múltiples rebeliones y motines en las cárceles paulistas. En 2006 se han registrado 42 levantamientos. AGENCIAS