Nos escribe la hija de unos comerciantes de la calle Rondilla y asegura que escribe a título personal, sin que sus padres sepan que se ha animado a hacerlo. Es contraria a peatonalizar la calle. Opina que Tolosa se está queriendo convertir en un pueblo postal y cree que «esto puede funcionar en una población turística de la costa, pero no aquí». «El comercio lo nota, son cada vez más las trabas que se nos ponen y así uno no puede salir adelante», asegura en su carta. Y concluye: «Si lo que quieren es ver un pueblo más muerto de lo que ya tenemos ahora, adelante, sigan con sus 'fantásticos' proyectos, que en breve conseguirán un pueblo fantasma del que podrán estar orgullosos. Y conseguirán ver a muchas familias intentando ingeniárselas de mil maneras para poder llegar a fin de mes sin estar en números rojos».