J. Iglesias cuenta lo siguiente: «Quisiera comentar algo respecto al mantenimiento urbano donostiarra después de la observación diaria que uno puede ver al transitar por sus calles, y es el proceso negativo que se aprecia en la limpieza y conservacion de elementos urbanos que inciden en la calidad de los servicios a los ciudadanos. Ejemplos: Las dos veletas de los relojes de la Concha llevan varios años sin girar venga el viento de donde venga. Señalan siempre nor-noroeste. En la cuestion de los sumideros y rejillas de recogida de aguas pluviales existe un amplio catálogo de desidias que van desde hace dos décadas en muchos casos que sería muy largo, y no habría espacio para enumerar. Citaré el caso del paseo de Errondo, plaza casi triangular que existe entre la gasolinera y el museo diocesano. Hay varios bancos y bajo ellos existe en casi todos una rejilla. Bien, pues en los últimos años que llevo transitando por allí nunca han evacuado agua de las lluvias pues están hasta arriba de residuos. Para los incrédulos, que un día de lluvia se pasen por allí y lo podran coprobar».