J.L. nos envía este mensaje: «He leído el escrito de C. E. sobre lo que ocurre en la plaza Armerías de Amara, el acoso de algunos a los niños y la impunidad de quienes ensucian o gamberrean. No es el único lugar en el que esto ocurre, seguro, pero yo que conozco Amara si sé de algunas personas que disfrutan amedrentando a chavales de poco tamaño, que creen que las plazas son suyas y que sólo toleran a los bebés siempre que no hagan ruido. Hay ciudadanos a los que les molesta todo y que, además, sólo son capaces de meterse con los más débiles. ¿Habrá que encerrar a los niños? ¿Molestan tanto cuando juegan? ¿Hay que eliminar los parques?».