BARCELONA. El presidente de Esquerra Republicana, Josep Lluís Carod-Rovira, quien compareció en rueda de prensa tras una reunión de la Ejecutiva para analizar la expulsión del Gobierno autonómico de los consejeros de su partido, calificó de «gravísimo error» la decisión de Maragall y advirtió de que traerá «consecuencias negativas muy importantes, tanto presentes como futuras», no sólo en el Parlament sino también en las Cortes.
Carod-Rovira, que acusó a Maragall de actuar por «sometimiento» a «los intereses del PSOE y del Gobierno de España» y a la «presión» de los grandes grupos económicos, señaló que la salida de ERC provocará que en el referéndum se voten otras cosas además del Estatut y que haya «un voto negativo entusiástico contra la subordinación de Cataluña a los intereses de España».
El líder republicano afirmó que Maragall «no quiere un gobierno de izquierdas» y acusó al presidente autonómico de haber acabado con la «experiencia de una mayoría parlamentaria y gubernamental de izquierdas en Cataluña». Por todo ello, insinuó que su partido no apoyará una nueva investidura de Maragall, en caso de que se presente a la reelección y gane las elecciones. Carod-Rovira indicó que Esquerra esperará «a ver quién es el candidato, el resultado del PSC, y en el caso hipotético de que el PSC no pacte con CiU y su candidato se llame Maragall, de acuerdo con el programa y las condiciones del pacto, ya veremos».
Carod-Rovira indicó que Maragall ha acabado con el «cambio» que suponía el Gobierno catalán. Esquerra Republicana, dijo, asumirá su paso a la «oposición» con el convencimiento de que «defender el país te cuesta los cargos».
«Manda Madrid»
El presidente de ERC, quien compareció acompañado por varios 'pesos pesados' del partido, como el secretario general y hombre fuerte del aparato, Joan Puigcercós, advirtió que, aunque «hoy estamos fuera» del Gobierno catalán, «mañana volveremos» y «volveremos de otra forma». Afirmó que su partido es la «única garantía de cambio» en Cataluña por no formar parte del «sistema domesticado» de los partidos catalanes. En este sentido, dijo que los votantes del PSC deben darse cuenta que «quien manda en Cataluña es Madrid».
Asimismo, el líder independentista acusó a Maragall de haber «radicalizado» la campaña del referéndum del Estatuto que se llevará a cabo el 18 de junio y consideró que «ya no se vota sólo» el nuevo texto, sino que se votará «¿basta ya!» a la «subalternidad» de Cataluña a la política española. Para Carod-Rovira, «donde ERC ofrecía paz, neutralidad, armisticio, campaña no agresiva, nos condena a hacer justamente lo contrario». En esta línea, recalcó que la campaña de su partido será un llamamiento a que «Cataluña diga basta», y «la sociedad catalana tenga la dignidad de levantar la cabeza y diga, como en otros momentos de nuestra historia, que no». COLPISA