Madrid /05/2006
La aprobación ayer por el Senado del Estatuto catalán abre la vía al referéndum para su ratificación popular en Cataluña en junio. Pese a sus numerosas imperfecciones, es una ley más generosa con el poder autonómico que el texto de 1979: mejora su financiación, amplía competencias, equipara las lenguas catalana y castellana, y crea un consejo de justicia de Cataluña, de acuerdo con la ley orgánica correspondiente. Probablemente, dará lugar a conflictos técnico-jurídicos de todo tipo. Pero, en cualquier caso, es fruto de un consenso bastante equilibrado: no tan amplio como sería deseable, pero sí políticamente practicable.