Madrid /05/2006
Pese a los cambios introducidos durante su tramitación, el texto aprobado ayer sigue vulnerando la Carta Magna: reconoce a Cataluña como nación, blinda las competencias autonómicas, otorga a los catalanes derechos propios, e impone el deber de conocer el catalán. De nada de esto quiso hablar Zapatero. Apenas se limitó a subrayar la importancia de reconocer «la pluralidad lingüística» en España. Como si no estuviera ya reconocida y cuando lo que el Estatuto hace es precisamente sustituir el principio de bilingüismo por la imposición de una lengua cooficial (...)