COMARCA DEL DEBA. DV. «El Gobierno Vasco recuperará el río Deba para 2012. Será el río que nunca debió dejar de ser», manifestó la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, ayer durante la visita a la cuenca del Deba que realizó para explicar las inversiones que lleva adelante su departamento en depuración de aguas residuales y encauzamientos para defensa de inundaciones.
Larrañaga destacó que desde que asumió el Gobierno Vasco la transferencia, han invertido 102 millones de euros en la regeneración de esta cuenca fluvial. La visita se centró en la depuradora de Mekolalde, en Bergara, en construcción desde el pasado año y que empezará a funcionar en 2008. Después se trasladó a visitar la labores de descubrimiento del río Ego a su paso por Eibar, acompañada por la viceconsejera Ana Oregi y el delegado territorial del Departamento, Julen Goikoetxea.
El plan de actuación del río Deba, que persigue la adecuación sanitaria de las aguas fluviales a las directivas europeas, contempla el saneamiento integral, trabajos contra inundaciones, recuperación de cauces y riberas -de 1998 a 2009- que supondrán 130 millones de euros, de los que 102 llegan del Gobierno Vasco, y el resto entre el Consorcio de Aguas de Gipuzkoa y la Diputación foral.
La consejera anunció que «en 2008 estará en marcha la EDAR de Mekolalde, que recuperará las aguas de Bergara, Antzuola y Elgeta, y tratará el equivalente a una población de 40.000 personas. En el curso alto, (Arrasate, Aretxabaleta, Eskoriatza y Oñati) trabajará la EDAR de Epele con una inversión de 26,2 millones de euros que estarán financiados por parte del Ministerio de Fomento.
Además de los trabajos dirigidos al saneamiento y recuperación de la vida del río, en Eibar se está llevando a cabo una actuación muy singular.
Los cambios urbanísticos que propician la desaparición de empresas en el centro de la ciudad, -caso de Alfa- permiten el descubrimiento del río Ego, afluente del Deba, antes subterráneo bajo las edificaciones industriales.
Río al descubierto
El descubrimiento del río en esta zona se acompaña ahora de las obras que se desarrollan a lo largo de todo el río para recuperar la vida ecológica en su integridad. Son 330 metros en superficie que serán objeto de un tratamiento medioambiental específico en el cauce y sus márgenes.
La consejera de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Esther Larrañaga, señaló que «la actuación en Eibar es una de las que estamos llevando a cabo en el plan de recuperación de la cuenca del Deba, ya que es uno de los ríos que mayor presión ha padecido, tanto urbanística como de usos industriales y contaminación a lo largo de muchos años».
Además, Esther Larrañaga señaló las tres vertientes en las que se desarrolla este proyecto. «Específicamente en Eibar se cumplen tres objetivos en uno, saneamiento, defensa contra las inundaciones y recuperación del cauce para que la ciudadanía pueda volver a mirar al río. Estos son los tres objetivos que tenemos contemplados en los planes de actuación y que en Eibar, realmente, se hacen uno».
En el terreno de saneamientos, Eibar acoge las obras del interceptor del Bajo Deba, con el objetivo de recoger las aguas residuales y trasladarlas hasta la depuradora de aguas residuales que se construye en Elgoibar, a través de tramos de colector-interceptor.
Para ello se han realizado trabajos en distintos puntos del cauce del río que transcurre bajo la ciudad. La entrada en funcionamiento de la depuradora de Apraitz en Elgoibar se espera para los próximos meses, ya que la finalización de los trabajos es inminente.
La consejera, tras visitar la zona en que se está ejecutando el descubrimiento del río Ego, se trasladó junto con los técnicos y responsables de los proyectos a realizar una visita subterránea por el cauce del río Ego, hasta la zona de paso que se encuentra bajo la Casa Consistorial de Eibar, en pleno centro de la ciudad.