SAN SEBASTIÁN. DV. ¿Existen recetas mágicas para el éxito en los negocios? Esa es la pregunta a la que intentará contestar hoy en el Aula de Cultura DV Agustí Sala (Granollers, 1962). Periodista especializado en información económica, Sala desvelará qué combinaciones debe tener el cóctel del éxito empresarial. Muchas de las compañías no dieron o perdieron la receta. «Ninguna empresa está a salvo», subraya el autor de Sucedió en Wall Street.
- ¿La gran empresa de hoy puede ser el gran fracaso de mañana?
- Sí, porque la historia demuestra que hay muchas aventuras empresariales que han acabado mal. El caso de Polaroid es un buen ejemplo: tenía la capacidad de mostrar la foto nada más apretar el botón y al final mira en qué ha quedado...
- ¿Le acabará ocurriendo lo mismo a Coca-Cola o a Inditex?
- Fíjate en Microsoft, que es uno de los mayores gigantes del mundo. En la actualidad ya ha empezado a tomar medidas defensivas frente a otros competidores.
- ¿Cuáles son las empresas que tocaron el cielo?
- Algunas de ellas son muy conocidas, como la propia Microsoft, y otras, son más cercanas, como Panda Shoftware, que poca gente sabe que es vasca. El Grupo Cooperativo Mondragón, por ejemplo, también es una gran potencia. Por supuesto, hay más. El caso de Inditex (Zara) es claro y el de Johnson & Johnson, con la tirita, también.
- ¿Y los grandes fracasos?
- Hay empresas que nunca imaginamos que podrían fracasar. En los últimos años podríamos recordar el del portal Terra, absorbido hoy en día por Telefónica, empresa que fue la que compró y fomentó el portal. También podríamos hablar de la quiebra de la compañía Enron o del gigante de las telecomunicaciones Worldcom. Hay otros fracasos más curiosos, como es el caso del papel higiénico humedecido que inventó Kimberly-Clark. Lo cierto es que nunca hay una garantía de éxito o de fracaso. Puede haber un gran invento detrás y contar con gente preparada y adecuada y no acertar. Factores como la suerte influyen.
- ¿Existen entonces recetas mágicas?
- Está comprobado que no. Si existiera una receta todo el mundo la aplicaría y por lo tanto dejaría de tener efecto. Sí que hay modelos y factores de triunfo como trabajo, tesón, innovación, constancia, creer en el proyecto, compromiso... Se trata de meterlos en la coctelera. Lo difícil es dar con las combinaciones correctas.
- Hoy en día la palabra innovación parece la panacea a todos los males.
- Se habla mucho de ella y se hace poco. Cuando hablamos de innovación nos imaginamos a un señor mirando un microscopio. Pero innovar consiste en introducir mejoras sustanciales en cosas que ya existen, que suelen conllevar simplificaciones y mayor atractivo para el público.
- ¿Qué es más importante la idea o el dinero?
- Es una de las grandes claves. Hay elementos comunes en las empresas con éxito, y uno de ellos es tener una idea.
- ¿Nunca le han preguntado por qué no monta usted una empresa?
- Sí que me lo han preguntado. Si tuviera la clave del éxito no la iba a contar. Por el momento, prefiero ver lo que hacen los demás y analizarlo.
- ¿Por qué cree que se ha producido el escándalo filatélico?
- Hay varios factores a tener en cuenta, pero lo que está claro es que, al final, el débil es el que siempre acaba perdiendo. En este caso, el débil es el que ha invertido sus ahorros. Otro tema a tener en cuenta es que los mecanismos de control no funcionan. No se sabe de quién dependen estas entidades. Si existe en realidad este vacío habrá que examinarlo. El escándalo filatélico también demuestra que hay gente que invierte todos sus ahorros en un mismo cesto. ¿No hay asesores, ni consejeros que les aconsejen? Todo este panorama demuestra que en España aún no hay cultura financiera.