SAN SEBASTIÁN. DV. «¿Qué vamos a hacer! Menos mal que, al fin y al cabo, sólo es dinero». De este modo resumía ayer Carmen, de Eibar, su actitud de resignación respecto a los ahorros que tiene en Afinsa, admitiendo veladamente que casi daba por perdidos los 1.803 euros (300.000 pesetas) que invirtió en su momento.
Carmen es un nombre supuesto y como las gestorías y los agentes particuales que se han visto afectados por esta presunta estafa, prefiere no hacer público su nombre hasta que todo se aclare.
Las gestorías se niegan en redondo a facilitar ningún dato y piden un margen de tiempo hasta que puedan hablar con todos los clientes afectados. Da la impresión de que siguen manteniendo cierta confianza, sobre todo después del comunicado que les ha remitido Afinsa pidiéndoles tranquilidad. Sin embargo, los teléfonos no dejan de sonar.
Como la mayoría de los pequeños inversores, los ahorros de Carmen fueron captados mediante el boca a boca, aconsejada por una conocida que trabaja en una gestoría. «Me recomendó invertir en Afinsa porque la rentabilidad era mayor que la del banco y hasta el momento no he tenido queja», aclara Carmen.
«En su día entregué el dinero y me hicieron un contrato escrito. Yo tengo confianza en la gestoria; son gente conocida, del pueblo, y supongo que si hay algún problema con el dinero, ellos responderán», dice Carmen.
Cada tres meses recibe una llamada de teléfono que le informa que ya han llegado sus intereses, «29 euros y pico», que recibe en metálico tras firmar un recibo. «También me envían una revista de coleccionismo y todos los años los papeles para la declaración de la renta, aunque como no tengo obligación de presentarla no le presto mucha atención y no sé si vienen a nombre de Afinsa o de la gestoría», explica.
Al contrario que los cientos de afectados que puede haber en Eibar, Carmen no ha reinvertido sus intereses, por lo que si no recupera su dinero, al menos no lo habrá perdido todo, aunque piensa acudir a la Oficina del Consumidor a asesorarse.
Inversiones millonarias
Pero no todos los ahorradores han actuado igual. Antxon Iruretagoiena es abogado de un grupo de clientes que ha preferido actuar de forma inmediata y personarse en la causa abierta para, como mínimo, obtener información de primera mano.
«Mis clientes están muy preocupados. Algunos de ellos pertenecen a la misma familia, se han ido aconsejando unos a otros la inversión por los intereses y ahora están en una situación económica muy comprometida y puede que pasen dificultades», explica este abogado, uno de cuyos clientes tiene invertidos 180.000 euros (30 millones de pesetas).
«Como los intereses eran razonables y se han pagado regularmente, la gente se ha confiado. La inversión empezaba a ser rentable después de mantenerla durante unos años, pero normalmente se reinvertían los intereses obtenidos», explica Iruretagoiena, que es partidario de que los bufetes de abogados, incluidos los de Derecho Mercantil, se personen en las causas al margen de las actuaciones de las asociaciones de consumidores.
Un grupo de afectados ya ha pasado a la acción convocando para hoy, a las 10 de la mañana, una reunión en la sede de Afinsa, en la avenida de la Libertad 10, 7º piso, de San Sebastián.