Juantxo Sabadie se sienta a la mesa en el bar del Atlético junto con Nora Alegre y Juantxo Querejeta, más conocido por Bruce. La entrevista al candidato a presidente se salpica de frases de sus compañeros de plancha electoral. Se les ve ilusionados.
- ¿Qué planes tienen para el club?
- Queremos mantener y potenciar los valores del club. El Atlético es un club privado al que se le ha reconocido su utilidad pública. Eso es por algo.
- ¿Por qué es?
- Mira, tenemos un presupuesto de 1.375.468,83 euros. Son casi 230 millones de pesetas. Bueno, pues el 57,83% lo aportan los socios a través de unas cuotas que son populares, que queremos que sigan siendo populares. Podemos mantener once secciones deportivas porque tenemos muchos socios, más de 3.500. Ése es el valor de este club. Eso es lo que queremos mantener.
- Da la impresión de que ese valor puede llevar aparejado algunas dificultades para cohesionar el club.
- En absoluto. Tenemos 951 deportistas federados y 320 chavales en las escuelas. Cada federado le cuesta al club más de 350 euros, pero podemos hacer frente a estas cantidades porque disponemos de un número elevado de socios, que disfrutan de una actividad deportiva lúdica en un entorno como La Concha a un precio popular y, a la vez, contribuyen a que haya deportistas que puedan competir como federados y hacerlo al nivel más alto posible.
- Pero el nivel más alto posible está necesariamente limitado por un presupuesto ajustado para tantas secciones.
- El concepto de este club es el del deporte amateur. Cuando alguno de nuestros equipos alcanzan la División de Honor, hay que tratar de mantenerlo porque nos da una evidente proyección, pero nuestro trabajo lo realizamos en la cantera. Todas las secciones tienen una escuela para los chavales. Estamos convenidos con diferentes colegios de San Sebastián.
- Hablan ustedes de mantener y potenciar los valores del club...
- Efectivamente. Se ha cubierto una etapa y ahora empieza otra. Estamos muy agradecidos a las personas que han dirigido el club durante 24 años. Cuando llegaron éramos ochocientos socios y ahora nos vamos acercando a los cuatro mil. Han hecho una gran labor, pero ahora hay que dar un paso adelante. Hay que modernizar la gestión, profesionalizarla en la medida de lo posible. La gente demanda nuevos servicios, mejores instalaciones. Hay que dárselas.
- Por ejemplo...
- Queremos que nuestros socios tengan un gimnasio mejor. Era uno de los mejores de la ciudad, pero se está quedando atrás. Hay que reformarlo. Hay que mejorar.
- Para eso hace falta dinero.
- Uno de los puntos claves de nuestro proyecto es obtener nuevos recursos económicos. Queremos implicarnos en la organización de eventos para conseguir nuevos recursos. Este club tiene un valor social tanto por la aportación de voluntarios, a veces más de un centenar de personas, como por el trabajo deportivo que realizamos en tareas de formación. Hay que rentabilizar ese esfuerzo. Tenemos proyectos importantes.
- Dígame.
- Nuestras posibilidades de crecimiento están antes en Aiete que en La Concha. Nuestro objetivo es levantar un club social en el anexo del campo de rugby. Allí irán las oficinas administrativas, la sala de audiovisuales, la sociedad gastronómica que están demandando los socios... Ése es el gran proyecto del Atlético para los próximos años.
- Tampoco será fácil financiar un proyecto de esa magnitud.
- Sabemos que el Ayuntamiento lleva tiempo tratando de levantar un albergue para deportistas en la ciudad. Por unas cosas o por otras no se ha podido llevar a cabo. Se podría hacer en Bera Bera, a cambio de que nosotros podamos construir nuestro club social.
- ¿Habrá cambios en las secciones?
- Ninguno. El modelo de Gaska todavía perdura. Era un adelantado a su tiempo. Este club permite una amalgama perfecta de deporte popular y deporte federado. No sólo vamos a mantener las once secciones. Además vamos a crear la figura del director deportivo, alguien con perfil IVEF, para coordinar todo el deporte federado del club.