SAN SEBASTIÁN. DV. El CSC se adjudicó la esperada contrarreloj, pero no consiguió del todo el objetivo marcado que no era otro que vestir de rosa al líder del equipo Iván Basso, pues el ucraniano Sergey Honchar (T.Mobile) les estropeó la fiesta. Tanto los daneses del CSC como los componentes del T. Mobile fueron los que mejor entonaron la sinfonía, en la denominada ciudad de los violines del maestro Antonio Stradivari; pues tanto el Discovery de Savoldelli como el Saunier Duval de Simoni no estuvieron a la altura de las circunstancias. El primero de la etapa fue el CSC, que invirtió en los 38 kilómetros 36:56 segundos, a una media de 56,8 kilómetros por hora. T. Mobile necesitó un segundo más, Discovery 39, Liquigas, 42 y Francaise des Jeux un minuto.
Fueron los mejores de la etapa; mientras que otros equipos, caso del italiano Milram, echó en falta a Petacchi y terminó el duodécimo; el Caisse D'Erpargne ocupó el puesto 13 a 1:14 minutos, aunque fue el mejor de los representantes españoles, Liberty fue el 17 a 1:25, el Saunier Duval de Simoni era el 18, a 1:26 y el Euskaltel Euskadi ocupaba el último puesto a 1:56 minutos.
La general sufre un pequeño retoque en sus primeros puestos y pasa a estar comandada por el ucraniano Sergey Honchar, seguido del alemán Jens Voigt y el australiano Rogers a 6 segundos, el alemán Pollack a 10, Basso a 11, Savoldelli a 20 y el líder en la salida, el alemán Schumacher, se queda a 31 segundos. Cunego, Ullrich y Simoni se alejan de los primeros puestos dejándose cerca de dos minutos. Si al principio la igualdad entre los equipos fue la nota predominante, en la parte final, cuando llegó la hora de la verdad, la salida de los grandes, las diferencias se fueron estrechando, pues en la totalidad de los casos cada equipo que iba llegando reducía el tiempo del conjunto anterior.
La crono era el marco ideal para el lucimiento de los equipos rodadores, ya que era completamente llano y el esperado viento no hizo acto de presencia, lo que permitió a los grandes especialistas realizar los relevos casi perfectos.