SAN SEBASTIÁN. DV. Iñigo Landaluze volverá a la competición en la Volta a Cataluña una vez que la Federación Española de ciclismo ha decido archivar el expediente que le habían abierto después del Dauphiné Liberé para estudiar algunos valores anómalos que registraba su tasas de testosterona tras ganar la prueba francesa.
Aunque en Euskaltel-Euskadi Igor González de Galdeano negaba ayer que hubiesen recibido alguna comunicación oficial al respecto, «no nos ha llegado nada oficialmente de que todo esté totalmente solucionado. Hay rumores, conjeturas, pero a nosotros no nos ha llegado nada oficialmente», tanto el corredor como sus abogados conocen ya la resolución de una Federación Española que ha considerado, después de solicitar diversos estudios a distintos laboratorios, que no procede sancionar a Landaluze.
De los tres días en los que pasó control Landaluze en el Dauphiné Liberé de 2005, el viernes, cuando se vistió de líder en Grenoble, el sábado y el domingo, en Morzine y en Sallanches, en una de las muestras que le tomaron, la del sábado, había resultados extraños que requirieron un estudio posterior. En principio, la testosterona que aparecía era exógena y no endógena, que es la que produce el cuerpo. A pesar de ese argumento, su caso se ha dilatado en el tiempo demasiado para finalmente admitir que la tasa más elevada que había arrojado el análisis del sábado era endógena, producida por su cuerpo.
En esa muestra registró ocho nanogramos. Iñigo Landaluze dispone de un certificado expedido por la UCI en la que se refleja el problema que tiene con su tasa de testosterona desde que tenía 16 años y se inició en el mundo del ciclismo.
Hay que recordar que a Iñigo Landaluze todavía le queda por conocer la decisión que tomará el TAS (Tribunal de arbitraje del deporte) que tiene un mes para poder recurrir esta sanción. Es decir, el TAS podría pedir algún tipo de sanción o bien contar los ocho meses que ha estado sin competir como posible medida de sanción, aunque más bien ha sido de precaución. También podría tener algún tipo de problema en Francia con la famosa Comisión de lucha contra el dopaje, que podría crearle algún problema para poder competir en ese país.
Seis meses después, se supone que tras mucho estudiar, Landaluze queda libre de toda sospecha de dopaje, aunque su caso nunca fue considerado un positivo, por lo que en ningún momento Euskaltel se planteó expulsarle del equipo, a pesar de que han tenido que prescindir durante mucho tiempo de sus servicios como corredor.
El ciclista vizcaíno llevaba cerca de un mes figurando como reserva en los equipos de Euskaltel para diversas pruebas, pero la confirmación oficial no terminaba de llegar.