ROMA. El Consejo de Administración del Juventus turinés dimitió ayer en pleno, tras el escándalo de las supuestas presiones ejercidas por directivos de equipos sobre la designación de árbitros descubierto por interceptaciones telefónicas y que ha salpicado a su director general, Luciano Moggi.
El Consejo puso en manos de los accionistas el mandato y convocó una asamblea general para el 29 de junio próximo.
Hace varios días se conoció que Luciano Moggi, su hijo Alessandro y los socios de éste en la sociedad de representación de jugadores Gea en el año 2004 están siendo investigados por asociación para delinquir destinada al fraude en competición deportiva.
En 2004, el administrador único del Venecia, Francesco Dal Cin, habló a los jueces de una «camarilla» de árbitros controlados por la Gea, lo que les llevó a ordenar escuchas telefónicas.
Esas interceptaciones de llamadas se siguieron a otras ordenadas por la fiscalía de Turín, que esta semana salieron publicadas en la prensa y revelan supuestas presiones de Moggi en la designación de árbitros.
Ayer también se supo que nueve clubes italianos pueden estar implicados en este escándalo. Junto con el Juventus de Turín estarían también la Fiorentina, Lazio, Udinese, Messina, Siena, Arezzo, Crotone y Avellino, según las investigaciones de las Fiscalías de Turín y Nápoles. EFE