El director del York Theatre Royal, Daniel Bates, participó ayer tarde en una mesa redonda, con el concejal de Cultura, Ramón Etxezarreta, sobre el Victoria Eugenia como teatro de la ciudad.
- De acuerdo con su experiencia al frente del Theatre Royal de York, ¿cómo influyen los equipamientos escénicos en el conjunto de la producción cultural de una ciudad?
- En York, el edificio del teatro era municipal, así que nuestra intención era actuar como enlace de los distintos eventos culturales que se programan en la ciudad. Por lo que he escuchado en la presentación de las conferencias, el caso de San Sebastián tiene un aspecto muy emocionante con el que nosotros no pudimos contar, que son las ayudas y apoyos, tanto municipales, de la diputación y de los gobiernos autonómico y central. Nosotros carecimos de estos apoyos.
- ¿Cómo debería ser el teatro del siglo XXI?
- (Risas) Debería ser emocionante, innovador, un espacio que acoja a elementos de ámbitos diferentes y, además, debería tener en cuenta la historia y el patrimonio.
- ¿Qué opina del cierre del Victoria Eugenia hace seis años para acometer unas reformas que aún no han finalizado?
- Es una pena, lamentable, pero la renovación que se va a llevar a cabo mejorará las instalaciones. Espero que cuando se reabra, sea un edificio mejorado en el que lo más importante será la programación porque a partir de ese momento deberá atraer a todo ese público que se concentra en el Kursaal. Sería muy importante que el teatro estuviera abierto mañana, tarde y noche. El teatro deberá acoger actividades para niños y estudiantes. Hay que ir más allá del espectáculo escénico y ofrecer otras actividades.
- Además de acoger representaciones, ¿cree que el Victoria Eugenia debería también generar y producir sus propios espectáculos?
- Por supuesto. De hecho, ése es el enfoque que tenemos en el Theatre Royal de York. Pensamos que es importante porque esas dinámicas involucran a más gente y eso es lo que hace de un teatro algo especial. Habría que hacerlo itinerante para que se represente en otros lugares. San Sebastián podría ser un lugar en el que se produzcan cosas que luego puedan ir a Bilbao y a otros lugares.
- ¿Cuál es la medida que establece el éxito o el fracaso de un teatro?
- Tristemente, uno de los baremos que más se utiliza es el del dinero que deja. Dicho esto, en cualquier caso, a mí me parece que hay otros datos mucho más importantes, por ejemplo, el número de producciones que se han puesto en escena, las cifras de espectadores, qué tipo de personas eran -jóvenes o no-, de dónde procedían. También es importante lo que digan los medios de comunicación. Por ejemplo, recientemente, estrenamos una obra producida por nosotros que no tuvo éxito de público, aunque sí de críticas.