Julio López es uno de los expertos que participa en el V Seminario Internacional de Cirugía Podológica, Memorial Fermín Benegas, que se celebra estos días en el Hotel María Cristina. Algunos de los podólogos más reconocidos del mundo trabajan sobre nuevas técnicas quirúrgicas mientras advierten contra la tiranía de la estética en los pies.
- Sólo nos preocupamos de los pies cuando empiezan a dolernos. ¿Son los grandes olvidados de nuestro cuerpo?
- Realmente sí, aunque considero que es un error, porque la salud de los pies es muy importante para el resto del cuerpo. En las consultas de podología cada vez estamos viendo más patologías de rodilla o cadera cuyo punto de origen está en los pies. Todo el miembro inferior del cuerpo es una cadena cinética, cuya base son los pies, y cualquier desorganización en un punto va a influir en el resto de las zonas de esa cadena. Hemos llegado a ver dolores de cabeza por problemas en los pies.
- ¿Las dolencias en los pies afectan por igual a hombres y mujeres?
- Lo normal es que la mujer presente más problemas, porque su calzado específico no cuida demasiado la fisiología del pie. Hay un factor determinante que es la herencia, pero si a ésta le unimos los calzados inadecuados que supeditan la salud del pie a la estética, empiezan a aparecer problemas que hay que tratar. Los hombres también podemos padecer dolencias relacionadas con el deporte, el pie diabético o las deformidades cuando somos niños, pero por lo general el tema quirúrgico va más dirigido a la mujer, porque es la que más martiriza el pie con un calzado que no es el ideal para su salud.
- ¿Cuáles son las dolencias más habituales?
- A la hora de pasar por el quirófano, lo más habitual es el juanete, que es el nombre vulgar de lo que en medicina se conoce como Hallux Valgus, una deformidad del dedo. Cuando se produce un juanete, generalmente provoca una desorganización de todo el antepié. Arrastra los dedos hacia fuera, produce dedos en garra y dolor en la parte anterior del pie. En este congreso tenemos la gran suerte de contar con dos de los mayores especialistas del mundo en este tipo de operaciones, como son los estadounidenses Cicchinelli y Camasta, y vamos a poder trabajar sobre nuevas técnicas quirúrgicas.
- ¿La solución quirúrgica es la mejor para los juanetes?
- Cuando ya se ha producido una desviación, la mejor solución puede ser la cirugía. La particularidad de la cirugía podológica es que se lleva a cabo con anestesia local, en régimen ambulatorio y que no es dolorosa. La gente tiene mucho miedo a pasar por el quirófano, pero hoy no se sufre dolor y es el mejor remedio contra los juanetes. Tras la operación, al paciente se le da el alta y puede irse a su casa en el momento.
- Otro problema bastante común son los callos.
- Siempre que surge un callo es porque hay una desviación en un dedo, lo que provoca el roce con el calzado. Se puede optar por dos tratamientos: la quiropodia de toda la vida, que consiste en la eliminación periódica del callo, o una solución definitiva como la cirugía. En este caso vamos directamente a por la causa de ese callo, que podría ser un dedo en garra, por ejemplo.
- ¿Cuáles son las recomendaciones básicas de los podólogos para el cuidado de los pies?
- Debería comenzar desde los niños. Es aconsejable que cuando el niño cumpla tres o cuatro años se visite al podólogo. Hoy en día contamos con los medios técnicos más avanzados y, por medio de estudios informáticos, podemos ver si el niño tiene o tendrá alguna patología. En ese caso existirían tratamientos ortopédicos preventivos. En la adolescencia la patología más frecuente son las uñas que se clavan por un mal corte. También la micosis, que se produce por la falta de traspiración del pie debido al calzado deportivo que suelen utilizar los chavales.
- ¿Qué pasa en la edad adulta?
- Deberíamos prestar más atención a los pies y optar por un calzado cómodo. Es una lucha difícil. Hay mujeres de edad avanzada que cuando les recomiendas un calzado más ancho te dicen que ellas no se van a poner zapatos de persona mayor, aunque lo sean. La estética no debería primar. Creo que incluso los propios diseñadores de zapatos deberían respetar más la fisiología del pie y deberían atender más el consejo de los podólogos.
- ¿Y mientras los diseñadores se conciencian?
- El abuso del tacón y el zapato estrecho no es aconsejable. Todos estamos de acuerdo en que son muy bonitos y estilizan la pierna de la mujer, pero su uso no debería ser la tónica habitual. En un momento puntual está bien llevarlos, pero como norma deberíamos utilizar un calzado fisiológico, cómodo, que no facilite la aparición de problemas como los juanetes o los dedos en garra.