 Fernando Pesquera y la vicepresidenta Beatriz Luzuriaga. [USOZ] |
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PERFIL
AECC: MEMORIA DE 2005 |
Fernando Pesquera San Martín. (San Sebastián, 1948)
Actividad laboral: ex directivo de una entidad bancaria. Prejubilado.
Presidente de la Asociación contra el Cáncer de Gipuzkoa desde abril del año pasado.
Atención Social: Información y orientación, 313 actuaciones; prestaciones técnicas, 61; prestaciones económicas, 12.
Unidad Móvil de Cuidados Paliativos: Enfermos atendidos, 152; visitas realizadas, 1.242.
Voluntariado: Beneficiarios de voluntariado hospitalario, 28; en el domicilio, 3.
Atención psicológica: Beneficiarios, 1.197; terapias de duelo, 30.
Prevención: Participantes en terapias de deshabituación tabáquica, 154 (dejan de fumar 79, reducen su consumo, 32).
Teléfono: 943 457722. e. mail: gipuzkoa@aecc. es |
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Las huchas verdes vuelven a salir a la calle. Será mañana y se podrán ver en el exterior de los hipermercados y en las zonas céntricas de una veintena de localidades de Gipuzkoa. Bajo el lema Con tu ayuda podemos seguir restando al cáncer, la cuestación supone una de las fuentes de financiación de la Asociación contra el Cáncer, cuyo presidente en Gipuzkoa, Fernando Pesquera, llama un año más a la generosidad ciudadana frente a una enfermedad que, según indica, «está en aumento».
- ¿Por qué una cuestación?
- Porque necesitamos recursos para funcionar. Hace unos días mantuve una entrevista con responsables de Sanidad del Gobierno Vasco y les expliqué que no nos queda otro remedio que salir a la calle a pedir dinero porque las subvenciones que recibimos son insuficientes. Hay dos tipos de ayudas: las de ciudadanos sensibilizados con la enfermedad, donde no vemos más que generosidad, y las ayudas institucionales. Desgraciadamente, en éstas se falla. Hay municipios donde damos un servicio social importante con la unidad de cuidados paliativos, cuyos ayuntamientos no nos aportan ninguna subvención.
- ¿Cuánto dinero precisan?
- Mediante la cuestación venimos a recaudar unos 60.000 euros. Todo se hace con voluntariado, unas mil personas que dedican esta jornada a la asociación sin cobrar absolutamente nada. Otros ingresos proceden de los socios, que aportan cantidades según sus posibilidades y suponen el 20% del presupuesto. Hay también particulares muy sensibilizados que cuando fallecen dejan en su testamento dinero para la asociación, y luego están las ayudas institucionales. El capítulo de ingresos es de unos 330.000 euros anuales. Aunque es una cifra importante, este año arrastramos un déficit de 61.000 euros, cantidad en la que se engloban los 14.000 que debemos aportar a la Fundación Científica de la asociación y que se dirige a la investigación.
- ¿El resto son gastos por los servicios que se presta?
- No olvidemos que la asociación es una ONG, sin espíritu de lucro, y la mayoría de los que estamos aquí no cobramos absolutamente nada. Sí hay nueve empleados que tienen una asignación económica. Con todo, lo que intentamos es repartir los recursos lo mejor posible para destinar una parte cada vez más importante a la investigación. Y es que el cáncer, desgraciadamente, va a más.
- ¿Qué cifras tiene?
- Todos los años se contabilizan 2.900 nuevos casos de cáncer en Gipuzkoa, sin que sea posible saber cuántos enfermos hay en el territorio porque se trata de un dato con muchas variables... sospechas, diagnósticos no confirmados, curaciones, defunciones, etcétera. Es una cifra que se escapa de las manos de la propia Osakidetza, según me dicen.
- ¿Por qué una asociación? ¿No es suficiente con los servicios de la sanidad pública?
- La Asociación contra el Cáncer surge en 1953, en una época en la que el sector público sanitario tenía muchas carencias. Hoy en día, sin embargo, tratamos de cubrir la demanda que no ofrece la sanidad pública. Por ejemplo, estamos teniendo bastante éxito con los cursos para dejar de fumar. El cáncer de pulmón es aún una amenaza importante, sobre todo para los hombres. Por otra parte, Osakidetza no cuenta con atención psicológica en oncología y eso lo aportamos nosotros. Pero no existe un solapamiento de funciones. Los pacientes que nosotros atendemos son los que nos pasa directamente Osakidetza.
- ¿El dinero que recauda la asociación se reinvierte en Gipuzkoa?
- Se reinvierte todo, menos el 6% que va a investigación.
- Según la memoria del año pasado, la asociación tiene dos frentes de actuación: la atención al enfermo y su familia y la prevención e información. Dentro del primer capítulo entran los cuidados paliativos, la atención psicológica, la atención social y el voluntariado. Y en el otro área se encuadran los cursos para dejar de fumar. ¿Cuál de estas actividades requiere más medios?
- Sin duda, la más costosa es la de cuidados paliativos, porque a ella están adscritas cuatro personas, un médico, una enfermera, un psicólogo y un trabajador social. Esta unidad, que tiene un costo anual de 120.200 euros, atendió el año pasado a 152 personas y realizó 1.242 visitas. Hay un teléfono que funciona las 24 horas del día. Lamentablemente, no cubrimos toda Gipuzkoa, sino la mitad, desde la muga hasta Tolosa y Zarautz. No llegamos a poblaciones como Eibar, Getaria o Deba.
- ¿Esta carencia se puede solucionar?
- Estamos en conversaciones con el Gobierno Vasco. Si Sanidad nos pone los recursos, nosotros pondremos los medios. Si no es así, no podemos abarcar tanto.
- Otro capítulo de la actividad de la asociación se centra en la atención psicológica.
- Eso es fundamental. Hay pacientes que vienen con una expresión de enorme preocupación y cuando se van, después de haber mantenido una conversación con el psicólogo, les ha cambiado la cara. Yo creo que en este aspecto estamos haciendo una gran labor. Tenemos dos profesionales asignados al servicio de oncología del Hospital Donostia y otros dos en la sede de la asociación.
- ¿Con qué se encuentran estos profesionales?
- Con situaciones muy diversas. A veces, con gente muy desesperada. El que viene, verdaderamente necesita ayuda. Pero no sólo pacientes; en muchas ocasiones quien necesita atención es el familiar del enfermo, bien para asumir el curso de la enfermedad del ser querido, bien para sobrellevar el duelo cuando hay de por medio una defunción.
- Otro pilar de la asociación es el voluntariado.
- Son muchas personas, si bien lo que predomina es gente mayor y especialmente mujeres. Queremos dar un impulso a este tema y abrir la asociación un poco más a la juventud. De entrada, esta imagen joven vamos a darla mañana en la cuestación. La mayoría de los postulantes serán chavales de 20 a 25 años. Los voluntarios que tenemos son personas muy generosas que nos dicen que sí a cualquier cosa. Incluso que se organizan entre sí, como los que acompañan a enfermos en Matía, una actividad que requiere cierta sensibilidad y experiencia.
- En la labor psicológica se adscriben los cursos para dejar de fumar.
- Tienen una gran aceptación. No paramos. Cada curso es de ocho semanas. El año pasado vinieron 154 personas y la mitad consiguieron abandonar el tabaco.
- ¿En qué consiste la atención social?
- Son muchas situaciones. Un ejemplo. Muere una persona y la familia está conmocionada. En ese trance le resulta muy difícil solventar los trámites legales pertinentes. El trabajador social interviene aquí y ayuda a llevar a cabo todos estos procesos, que la mayoría de las veces son burocráticos.
- ¿Los servicios son gratuitos?
- Todos los servicios son gratuitos. Por eso es tan importante la ayuda de las instituciones.