Jueves, 11 de mayo de 2006
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CRÍTICA DE TV
'Sin tele'
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Los hay 'sin papeles' y los hay 'sin techo', y ahora, además, los hay sin tele. Los 'sin tele', al contrario que sus homólogos de preposición, no son forzosos, sino voluntarios. Y entre ellos, a su vez, los hay de dos clases: los permanentes, que no tienen tele ni quieren tenerla -una estrechísima minoría-, y los temporales, que son los que, una vez al año, ayunan de pantalla en gesto testimonial. Ayer, 10 de mayo, era el 'día sin tele' de la Federación Ibérica de Asociaciones de Telespectadores y Radioyentes (FIATYR), entidad que propone esta jornada de abstinencia bajo un aliento reivindicativo: televisión de servicio público independiente de todo poder, protección efectiva del horario para menores, fomento de las producciones europeas y españolas, lucha contra la telebasura, poner fin a la contraprogramación, mejora de la oferta cinematográfica, menor presión publicitaria

Es curioso, porque esta plataforma reivindicativa es compartida por casi todos los agentes. Sin embargo, algo pasa en el mundo de la tele para que todas estas cosas, que supuestamente generan unanimidad, parezcan excesivas y ultramontanas cuando se ponen todas juntas y una detrás de otra. Lo que pasa es que la gente de la tele no se toma en serio las obligaciones éticas de la televisión.

Quienes controlan los canales públicos no tienen la menor intención de eliminar la dependencia gubernamental. Quienes fabrican las parrillas no tienen la menor intención de renunciar a la contraprogramación, ese arma secreta de la competencia. Quienes contratan productos no tienen la menor intención de desterrar la telebasura, tan rentable en ciertos horarios. Y así sucesivamente. En otro campo, semejante actitud soliviantaría los ánimos. En la tele, no. No hay una 'conciencia social' en torno a la televisión. Por eso, los días 'sin tele', como éste de la FIATYR ayer, están condenados a ser simples ejercicios testimoniales de una minoría sin capacidad de acción sobre la mayoría. Eso sí: sirven para recordarnos que algo funciona mal en nuestra tele. Quizás eso sea bastante.



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