SAN SEBASTIÁN. DV. El número de gaviotas que acuden cada día al vertedero ha disminuido de forma considerable. Según los datos de los encargados de controlar esta plaga sobre San Marcos, en cuatro años se ha pasado de 8.000 o 10.000 ejemplares diarios a 1.500 que, además, son ahuyentados por aves rapaces que se encuentran en esta instalación para impedir que las basuras domésticas se conviertan en el principal alimento de estas carroñeras.
«Los restos del vertedero no son ya su principal fuente de alimentación», asegura Isaac, responsable de la empresa que se ocupa de los halcones y águilas protectores.
El director de Sanidad del Ayuntamiento, José Manuel Etxaniz, alertaba recientemente de la proliferación de gaviotas que se ha experimentado en toda la costa. El incremento de ejemplares, explicó Etxaniz, se debe a que se alimentan en los vertederos, una nutrición a la carta que provoca una reproducción intensa. El director de Sanidad denominó a esta especie la plaga del futuro, fuente especial de problemas cuando San Marcos cierre sus puertas.
Gaviota trampa
Isaac asegura que el vertedero ya no es la fuente principal de alimentación de las gaviotas, ya que hay equipos durante todo el día de lunes a sábado. Sueltan las rapaces para ahuyentar a estas aves carroñeras, que no se atreven a bajar hasta la basura. Es un método similar al que se utiliza en los aeropuertos para ahuyentar a las aves.
En ocasiones el método no es eficaz y el equipo suelta a una gaviota que tienen retenida a la vez que el halcón, éste la ataca y, al ver los efectos las demás huyen.
«Lo que ocurre es que las gaviotas viven de cualquier cosa, son capaces de estar sin comer durante seis días, son inteligentes y difíciles de rebajar». Sin embargo, el número se reduce al eliminar el recurso del vertedero como fuente de alimentación principal y obligar a los ejemplares a volver a recoger los restos que flotan en el mar o junto a las rocas su materia nutritivo natural.
«Cambian de hábitos y sólo sobreviven las más fuertes. En el último control de pollos que se realizó en Jaizkibel e Igeldo comprobamos que sólo sobrevivió el 10%, porque con lo que cogen en las aguas no pueden mantener a más».
Y eso que, según explica Isaac, estas aves han encontrado también una fuente de alimento en los gusanos que quedan sobre la hierba después de que se pase la cortadora de césped o su afición a adentrarse río arriba para buscar comida.
Si Etxaniz abogó por que se hubieran realizado redadas masivas en su momento, el responsable del control de gaviotas en San Marcos cree que el método utilizado es eficaz y que alejar a los animales del vertedero con rapaces ha propiciado la disminución real de los ejemplares que sobreviven cada año.