BAGDAD. El presidente iraquí, Jalal Talabani , señaló ayer que casi 1.100 personas fueron asesinadas sólo en Bagdad en abril, y pidió a las facciones rivales unirse contra el hampa y el terrorismo. Talabani, un kurdo, afirmó en un comunicado que se han encontrado 1.091 cadáveres en la zona de Bagdad y que esta cifra era apenas un cálculo aproximado. «Si a eso añadimos la cifra de cadáveres que no son descubiertos, o similares crímenes en otras provincias, entonces el número total refleja el hecho de que enfrentamos una situación no menos peligrosa que los resultados de actos terroristas».
Decenas de cadáveres no identificados aparecen diariamente en distintas partes de Bagdad. Muchos de los cuerpos muestran señales de haber sido torturados antes de recibir un tiro de gracia en la cabeza. Las autoridades aseguran que se trata de venganzas entre milicias chiíes y suníes.
Los suníes, que constituyen una minoría pero controlaron Irak durante la mayor parte del siglo XX hasta el derrocamiento de Sadam Husein, han denunciado el funcionamiento de «escuadrones de la muerte» chiíes controlados por el Ministerio del Interior, o con la tácita aprobación del mismo. AGENCIAS