Jueves, 11 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

EDICIÓN IMPRESA
MUNDO
Giorgio Napolitano se convierte en el primer comunista que llega a presidente de Italia
Fue elegido sólo por la mayoría absoluta de Prodi, mientras que el centro-derecha votó en blanco
Giorgio Napolitano se convierte en el primer comunista que llega a presidente de Italia
Giorgio Napolitano, en el centro, estrecha sus manos con el presidente del Parlamento, Fausto Bertinotti, y el del Senado, Franco Marini. [EFE]
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

ROMA. DV. Al final se cumplió el guión y Giorgio Napolitano, dirigente comunista pasado a la socialdemocracia y en política desde hace 50 años, fue elegido ayer nuevo presidente de Italia, máximo cargo del Estado con funciones de control y un mandato de siete años. Se trata de un acontecimiento, porque es la primera vez que accede a la jefatura de Estado un ex-miembro del histórico partido comunista italiano, marginado de las instituciones desde que se creó la República italiana, tras la Segunda Guerra Mundial, en medio de los temores de la Guerra Fría.

Pese a que nadie lo ve ya como un 'rojo' y el presidente debe estar por encima de las diferencias políticas, la frialdad que aún media entre La Unión de Romano Prodi, vencedor de las elecciones de hace un mes, y el centro-derecha de Silvio Berlusconi, que ún no asume que las ha perdido, ha determinado que Napolitano sólo haya sido respaldado por la mitad del Parlamento. Por eso sólo fue elegido ayer en la cuarta votación, que rebajaba el quórum de dos tercios de los votos a la mitad más uno. Prodi pudo emplear por fin su mayoría absoluta y la cohesión de La Unión no falló, pero fueron exclusivamente sus 540 votos, y tres más de origen desconocido, los que apoyaron a Napolitano. Del otro lado, también pudo más la disciplina y pese al malestar de los más moderados, que de buena gana habrían contribuido a ampliar el consenso en torno al nuevo presidente, el centro-derecha votó en blanco -salvo la Liga Norte, siempre a su aire, que apoyó a su líder, Umberto Bossi-. No rechazaron de plano el candidato, pero querían dejar constancia de su desacuerdo con la forma en que se ha presentado.

Candidatura sin negociar

La oposición respeta a Napolitano pero deseaba que la candidatura se hubiera negociado. En su opinión, el centro-derecha ha tenido que asumir la propuesta de Prodi, aunque éste aceptó retirar su primera opción, Massimo D'Alema. En realidad, el asunto era decidir la relación con el nuevo Gobierno, y la decisión ha sido seguir con la línea dura. De hecho, Berlusconi insistió ayer en su personal teoría de que Prodi no ha vencido las elecciones y repitió que baraja no pagar los impuestos como protesta. «Napolitano es un militante, esperemos que sea imparcial. La izquierda ha ocupado todos los altos cargos», acusó.

De todos modos, parece el último estertor de la rabieta antes de que el centro-derecha asimile el resultado electoral, abandone la trinchera y empiece la legislatura. La elección de Napolitano desbloquea por fin el calendario para la formación del gobierno de Prodi, pues debe ser el nuevo jefe de Estado quien lo nombre. Napolitano jurará el cargo el lunes y se prevé que la votación de confianza al Ejecutivo se celebre una semana después.



Vocento
Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras Servicio de meteorología Monitor de tráfico