SAN SEBASTIÁN. DV. En el primer día de descanso del Giro de Italia, la noticia seguía siendo Alessandro Petacchi y la operación en su rodilla izquierda a la que fue sometido en el Hospital San Rosore de Pisa, dos días después de su retirada del Giropor culpa de una caída a 50 kilómetros de meta sufrda en la etapa del martes.
Los cirujanos han recompuesto la fracturada rótula izquierda del ciclista italiano, que debido al periodo de convalecencia se perderá también el Tour de Francia, por lo que su objetivo se centrará en ganar etapas en la próxima edición de la Vuelta a España, en el mes de septiembre.
La carrera, después de un día de descanso, se reanuda hoy con una contrarreloj de 38 kilómetros, totalmente llana, que finalizará en Cremona, en la que deben de establecerse diferencias importantes puesto que van a contar los tiempos reales que se obtengan. El reglamento no dice nada de bonificaciones.
Entre las formaciones que parten como favoritas se encuentra el T-Mobile de Jan Ullrich, pero sobre todo el CSC de Iván Basso, que puede colocarse como maglia rosa o muy cerca del primer puesto. Corredores como Cunego (Lampre), Di Luca (Liquigas) y Gilberto Simoni (Saunier Duval), deberán de evitar ceder mucho tiempo.
Es cierto que queda toda la montaña de la prueba por delante, pero una vez vistas las diferencias que hubo en la contrarreloj inicial, serán muchos los corredores que andarse con cuidado en esta crono.
Euskaltel-Euskadi tratará de hacerlo lo mejor posible, aunque la general no es su objetivo, a diferencia del Saunier Duval, que cuenta con Simoni, o del Liberty-Würth, que tiene a Michele Scarponi y esperanzas de colocar a sus mejores hombres delante. El Illes Balears tampoco posee muchos intereses en la general. Esa contrarreloj por equipos, que no se disputaba en el Giro desde 1989, traerá diferencias.