El Sevilla se corona con grandeza El equipo hispalense jugó como un experto y no dio opción al Boro Los goles de Luis Fabiano, Kanouté y Maresca (2) desataron la fiesta  Los jugadores del Sevilla celebran su triunfo en la final de la Copa de la UEFA posando junto al trofeo conquistado. [JOSÉ LUIS ROCA/AFP] | | Imprimir Enviar | | MIDDLESBROUGH
SEVILLA0 - 4 | Middlesbrough: Schwarzer, Parnaby, Riggott, Southgate, Queudrue (Yakubu, min. 70), Rochemback, Boateng, Downing, Morrison (Maccarone, min. 46), Hasselbaink y Viduka (Cattermole, min. 85).
Sevilla : Palop, Alves, Navarro, Escudé, David, Navas, Martí, Maresca, Adriano (Puerta, min. 85), Saviola (Kanoute, min. 46) y Luis Fabiano (Renato, min. 72).
Árbitro: Herbert Fandel (Alemania). Mostró amarilla a Alves, Escudé, Rochemback.
Goles: 0-1, m. 27: Luis Fabiano. 0-2, m. 77: Maresca. 0-3, m. 84: Maresca. 0-4, m. 88: Kanoute.
Incidencias: final de la Copa de la UEFA celebrada en el Philips Stadion de Eindhoven. Ambientazo extraordinario, con 12.000 hinchas hispalenses. Presencia en el palco de los Príncipes de Asturias. | | | |
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EINDHOVEN. Sólo la lejanísima Liga conquistada en Las Corts hace 60 años es comparable al sonado éxito logrado ayer por el Sevilla en Eindhoven. Aunque sufrieron más de lo debido en el arranque de la segunda mitad, los hispalenses, guiados por el italiano Maresca, acabaron paseándose sobre el Philips Stadion y demostraron ser superiores a un Middlesbrough que por algo concluyó decimocuarto en la Premier League.
Los goles de Luis Fabiano, en la primera parte, y Maresca (2) y Kanoute en un último cuarto de hora de ensueño, provocaron el delirio en Sevilla, que conquistó el primer título europeo en su centenaria historia.
El Sevilla salió mucho más convencido de sus posibilidades ante un Middlesbrough deprimente. Los hispalenses eludieron la euforia, pero se sabían superiores y quisieron demostrarlo desde el primer minuto, sin caer en los típicos miedos y dudas que atenazan a los inexpertos en citas así. Cogieron el balón, tomaron la iniciativa y jugaron en campo rival.
Los de Juande, que alcanza la gloria en su primera temporada, fundamentaron al principio su superioridad en el grupo de brasileños, competitivos por naturaleza en los momentos decisivos y para nada agarrotados por los nervios. Adriano, en banda izquierda, Daniel Alves, en todo el carril derecho, y Luis Fabiano, que al final fue titular arriba en detrimento del renqueante Kanoute, impartieron una lección magistral de ambición y desparpajo. Y de matrícula de honor Maresca, un competitivo mediocentro de lo mejor que existe en Italia.
Conexión brasileña
En el primer tiempo, los andaluces monopolizaron las ocasiones. Un tiro de Alves fuera, una internada de Adriano que salvó Riggott cuando entraban varios al remate, y una combinación entre Luis Fabiano y Saviola que salvó el meta australiano. Tanto fue el cántaro a la fuente que al se rompió, merced a la conexión brasileña entre Alves y Luis Fabiano. El Middlesbrough era una calamidad, con una defensa que se metía atrás, un centro del campo inexistente y un ataque en el que Hasselbaink y Viduka recibían más melones que balones.
Juande evidenció que no le tiembla el pulso cuando, tras el descanso, dejó en la caseta a Saviola y apostó por la mayor envergadura de Kanoute. En la segunda mitad, el Sevilla debió tocar más, dormir el partido y no permitir que, aunque fuese a base de pelotazos, el Middlesbrough se viniera arriba. Menos mal que Palop, soberbio, desvió un disparo a bocajarro del australiano Viduka, quien más tarde falló el punto de mira en un tiro franco y luego fue objeto de un claro empujón de Javi Navarro, perfecto hasta entonces, que pudo haber supuesto el penalti y la prórroga. El alemán Fandel no lo vio y, a partir de ahí, el Sevilla se desmelenó hasta alcanzar el éxtasis. COLPISA
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