SAN SEBASTIÁN. DV. Hacer versiones de canciones ajenas es un viejo oficio del negocio musical y traducir éxitos internacionales a la lengua propia del versioneador es práctica habitual desde que el pop empezó a ser universal. En inglés llaman a tal ejercicio hacer un cover. Y grupo guipuzcoano hubo en su día que se llamó precisamente The Covers.
Pero muchos años antes, en los balbuceos de la época de los llamados conjuntos, se pudieron escuchar innumerables canciones anglosajonas pasadas al castellano, al francés y hasta al euskera. Es precisamente esa práctica y hasta esa época lo que los aragoneses hermanos Santiago y Luis Auserón reivindican y practican en su disco y espectáculo Las malas lenguas, que recala hoy en el Kursaal grande (20.00 horas y a un precio de 22- 18-15-12-10 euros las diferentes localidades).
El concierto fue programado hace algunos meses, antes de que el disco fuera conocido públicamente, y hubo de ser retrasado ante el poco entusiasmo de la afición local. Hoy, sin embargo, se podría quizás colocar el cartel de no hay billetes, porque a media tarde de ayer quedaban por vender sólo unas 300 entradas del aforo general del auditorio.
Así que los dos zaragozanos ex Radio Futura rememorarán a pioneros del cover al castellano, tipo los Salvajes, los Mustang y otros aguerridos combos que hicieron las delicias del pop-rock hispano de los dorados años sesenta.
Los Auserón ya habían dado muestras de su amor por las versiones y Santiago a compartir escenarios con su colega Kiko Veneno, a los sones de composiciones de artistas tipo Bob Dylan. El maestro vuelve a ser pasado al castellano en este reciente disco de los hermanos rockeros en Balada de un tipo flaco (Ballad of a Thin Man)
Es precisamente Dylan uno de los creadores más revisados y hay gente que confunde al versioneador con el versioneado, por ejemplo en el caso de la utilizadísima Knocking on Heavens Door, que suele ser atribuida al grupo Guns N' Roses.
Abre la docena de temas de Las malas lenguas este mismo título, traducción del clásico soul de Marvin Gaye, I Heard it through the Grapevine) y se escucha después el pop sedoso de los Kinks (Suéltame), las amarguras de Elvis Presley (Hotel del dolor), la rudeza de los Troggs (Me pones loco) o el relax de Velvet Underground (Ya es domingo). Toda una amalgama de estilos e influencias con las que los Auserón y colaboradores pelean con desigual resultado.
Parece un reto quizás excesivo enfrentarse a tantas gemas cantadas en origen por maestros de su estilo respectivo. Los Auserón estarán hoy apoyados por Vicente Climent (batería), Javier Mora (teclas), Diego García (guitarra) y Sheilah Cuffy (voces y percusiones).