ESKORIATZA. DV. El próximo lunes día 15, festividad de San Isidro Labrador, a las 12 del mediodía se celebrará una misa en la ermita de Aingeru Guarda. Servirá, a la par, como reinauguración de los trabajos de rehabilitación que se han llevado a cabo en ella los últimos dos meses.
Estas obras han consistido en el adecentamiento del interior del templo, la renovación del tejado colocando pladur bajo las nuevas tejas, recoger las aguas de alrededor de la ermita y se han limpiado las paredes externas. Asimismo, se ha pintado tanto el interior como exterior de la ermita. Las monjas Agustinas atxabaltarras han restaurado los tres santos que están en Aingeru Guarda: San Isidro, Aingeru Guarda y San Rafael.
Se ha realizado también una placa de hierro, que se ha colocado en la pared en la que estaba precisamente una inscripción escrita y en la que aparece recogido el texto: «Aingeru Guarda oinezkoen zaindari. Angel de la Guarda Protector de los Caminantes». Se trata de una placa metálica cuyo boceto y pintado del texto han corrido a cargo del pintor afincado en Eskoriatza, Agirre Cenitagoya.
Tan sólo resta para que la obra esté finalizada la recuperación del entorno de la ermita, con la plantación de árboles, la colocación de algunos bancos y de una fuente, que serán instalados por el Consistorio eskoriatzarra.
Todos estos trabajos se han podido llevar a cabo gracias a la labor desinteresada de un grupo de amigos de Eskoriatza y ha contado con la colaboración del Ayuntamiento y algunas entidades, así como con la aportación de numerosas personas.
Tres celebraciones
Después de esta reinauguración, volverán a realizarse en la ermita las tres tradicionales celebraciones: la fiesta de Aingeru Guarda, la de San Isidro y la de los Angeles Custodios. Estas se vinieron celebrando hasta hace siete años, en que se dejaron de hacer a la vista del mal estado en el que se encontraba la ermita.
La fiesta de San Isidro Labrador tenía una peculiar celebración en la ermita de Aingeru Guarda. Hace cerca de 50 años el popular Dimas Eraña se acercó hasta la ermita acompañado de cuatro chavales que bajaban en hombros al santo hasta la parroquia de San Pedro la víspera de la festividad, mientras él lanzaba cohetes. Despues de dejar la figura, Dimas les llevaba al bar Bolibar y les pagaba vino dulce y galletas.
El día de San Isidro, despues de comer, unos 70 u 80 baserritarras acudían a la parroquia y llevaban la figura de San Isidro hasta la ermita de Aingeru Guarda, rezando el rosario. Posteriormente cuando falleció Dimas y hasta hace unos años, la figura de San Isidro era llevada a Lete donde se le ponía un arco de flores y trigo y lo bajaban a la parroquia para la celebración de la misa. Posteriormente el santo era transportado en coche hasta Aingeru Guarda.