ARRASATE. DV. El recientemente abierto tramo desdoblado entre Epele y Kaskonategi (Eroski) ha acabado con los atascos que últimamente se venían registrando en el nudo viario de Epele, donde confluyen el tráfico entre Arrasate y Bergara, el procedente de Bizkaia y el de entrada y salida de la autopista AP-1.
Con una intensidad de tráfico que ronda los 20.000 vehículos diarios, los cuatro carriles con que ahora cuenta este trayecto de 860 metros han aligerado notablemente uno de los puntos de mayor densidad de tráfico del Alto Deba.
En el acto inaugural de este tramo desdoblado, que permanece abierto al tráfico desde finales de abril, el diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan Gonzalez de Txabarri, aludió ayer a las importantes molestias que ha originado esta obra que se ha prolongado más de lo previsto. Gonzalez de Txabarri explicó que «no hay mejoras sin molestias», y mostró su confianza en que, «como ocurría con el extinto servicio militar obligatorio, al final sólo prevalezcan los buenos recuerdos». Y como tal «buen recuerdo» quedará sin duda el beneficio que esta infraestructura ha reportado al tránsito viario comarcal.
El alcalde Ignacio Lakunza se congratulaba por el éxito que ha supuesto la apertura de este tramo desdoblado, que «ha resuelto los atascos incluso mejor de lo que esperábamos». La espera, sin embargo, ha resultado más larga de lo pensado, y no han faltado las críticas por parte de algunos ciudadanos que cuestionaban la funcionalidad de este desdoblamiento. Finalmente, el proyecto se ha demostrado plenamente funcional, pese a llegar con cuatro meses de retraso.
Era para Navidad
El jefe del Servicio de Proyectos y Construcción de Carreteras de la Diputación Foral, José María Sarasola, explicó que la obra, iniciada en julio de 2005 con un plazo de ejecución de 5 meses, se ha prolongado hasta abril por la dificultad añadida de realizar en «zona casi urbana y con gran cantidad de instalaciones de servicio». El traslado de las conducciones de agua, gas, telefonía ha complicado mucho la obra» señalaba Sarasola, quien además recordaba que la misma se ha desarrollado manteniendo el intenso tráfico que soporta este tramo de la GI-627. Además, la presencia de fábricas y caseríos ha dificultado el proyecto.
Salvando todos estos obstáculos, la adjudicataria -la UTE Campezo-Guipasa- ha realizado actuaciones tan importantes como el desmonte efectuado en la curva de Txurizena.
Túnel de Olandixo
El diputado general Gonzalez de Txabarri aprovechó su presencia ayer en Arrasate para renovar la apuesta que la Diputación Foral realizó a comienzos de legislatura por mejorar las infraestructuras del Alto Deba. En este sentido, recordó que la autopista AP-1 «llegará a Gasteiz en diciembre de 2007, año en el que también arrancarán las obras de la variante oeste de Arrasate, cuyo proyecto de construcción «tendremos en las manos durante los próximos meses».