EIBAR. DV. El pasado fin de semana, algunos eibarreses se sorprendían al encontrarse a una cuadrilla con cámara, micrófonos y todos los aparatos necesarios para grabar una película. Se trataba del rodaje de un cortometraje a cargo del eibarrés Daniel Artamendi, que se ponía por primera vez detrás de las cámaras para realizar una película que, una vez montada, tendrá una duración de tres minutos.
La campa de Olabe y el parque que se encuentra ante el cine Rialto fueron los escenarios en los que se desarrolló el rodaje durante el sábado, después de varias tomas anteriores que se habían desarrollado en San Sebastián. Ya el domingo, la recta final del rodaje tuvo lugar en el parque que se encuentra al comienzo de la carretera que lleva a Elgeta.
Daniel Artamendi se puso manos a la obra después de que su guión fuese seleccionado en un concurso organizado por la marca de coches Toyota. Este certamen seleccionaba los 30 mejores guiones presentados, bajo la premisa de que deben incluir uno de sus vehículos durante 20 segundos. Para ello, ponían a disposición del rodaje el vehículo y parte del equipamiento técnico.
Sin embargo, el trabajo comenzaba con la confección del equipo. «Éramos quince personas en total. Y lo mejor de todo el rodaje ha sido que la gente ha respondido muy bien» destaca Artamendi. Para confeccionar su equipo llamó a gente conocida hasta completar un grupo de actores aficionados y técnicos que finalizó el rodaje en tres jornadas de intenso trabajo.
Monte y casco urbano
Después del rodaje en la capital guipuzcoana, la campa de Olabe se convertía en la primera cita eibarresa para el grupo. La mañana del sábado, con una densa niebla, dificultó el trabajo de rodaje. Sin embargo, se superaron las dificultades y el equipo se pudo trasladar a su siguiente escenario, el parque del cine Rialto. Los que acudían allí a ver la película sí que se dieron cuenta de que algo diferente se estaba llevando a cabo, ya que la proyección se retrasó cinco minutos para permitir la toma de los planos necesarios para el cortometraje.
La parte final del rodaje se desarrolló en la mañana del domingo. Con un grupo humano más reducido y con menor presión, se grabaron los últimos planos antes del trabajo de postproducción. No en vano, de los tres días de grabación saldrá un cortometraje de tres minutos de duración, tal y como establece la normativa del concurso.
Tras la experiencia, Daniel Artamendi reconoce que «lo interesante es aprender. En esta vida hay que probar de todo y esta es una experiencia». No en vano, este joven estudia Ingeniería Informática en San Sebastián, algo sin relación directa con el mundo cinematográfico. A pesar de haber escrito algún guión anteriormente, la del pasado fin de semana era su primera experiencia tras las cámaras. «Desde luego, no cierro las puertas, pero la verdad es que dedicarse al cine es muy complicado» reconoce. Sobre el material grabado durante el fin de semana, Artamendi espera a verlo para dar una opinión, ya que las labores de montaje definirán el resultado final de la película.
Exhibición en internet
Ahora se abre un periodo para el montaje, ya que las películas participantes deben ser presentadas para el 22 de mayo. Después, los 30 cortos finalistas se podrán ver a través de la página web www.yariscinexplora.com, a partir del 1 de junio. Será entonces cuando se pueda ver el resultado desde Eibar, ya que la exhibición en salas se desarrollará en Madrid, Barcelona, La Coruña, Gijón y Málaga.
De los 30 cortometrajes rodados, 10 serán los finalistas. Ellos serán los que se repartan los premios del certamen Yaris Cine Xplora, consistentes en 30.000 euros para el rodaje de un corto para el primero, un curso de 8 meses en el European Film College para el segundo y una mención especial del jurado de 3.000 euros para el tercero. Además, la web en la que se exhiben las películas contará con un sistema de votaciones del que saldrá el premio del público. El merecedor de este premio se llevará un viaje para 2 personas al Festival de Cine de Berlín. Por último la firma Telson ofrece un premio al mejor montaje consistente en dotación humana y técnica para producir un corto, valorada en 10.000 euros.
Hasta entonces, al joven director eibarrés le queda un trabajo frenético, con el montaje de las imágenes para contar una historia en tan sólo tres minutos.