TOLOSA. DV. En total, 361 personas de Tolosaldea serán elegidas al azar para participar en el llamado Estudio Epirce, cuyo objetivo principal es analizar la prevalencia de la insuficiencia renal crónica en la población española de edad igual o superior a 20 años.
Se trata de detectar y cuantificar la insuficiencia renal crónica, tanto la conocida como la escondida o no latente, para su mejor manejo y tratamiento, según explican desde el servicio de Nefrología del Hospital de Donostia, entidad coordinadora de esta iniciativa.
En el proyecto Epirce participan todas las comunidades autónomas del país y dentro de ellas se eligen al azar dos áreas ( urbana y rural ). Gipuzkoa ha sido el territorio seleccionado, y dentro de nuestra provincia, Tolosa ha sido designada para analizar el área urbana y Deba y su entorno representarán al ámbito rural.
La pretensión de este estudio es poder obtener una muestra de 8.400 personas en todo el Estado español para que sea suficientemente demostrativa. En el País Vasco serán examinadas 447 personas.
El trabajo de campo de este estudio incluye, por un lado, el envío a la persona elegida de una carta explicativa del proceso. Éste consiste en una entrevista con una mínima exploración y la realización de unos análisis de sangre y orina. Posteriormente, esta persona recibe una llamada telefónica para concertar una cita para realizar estos análisis. Si tras el estudio, se detecta una insuficiencia renal, esta persona recibirá un informe si lo desea, para que contacte con su médico de cabecera.
Este estudio respeta la normativa de protección de datos y está respaldado por el Ministerio de Sanidad, asi como por las diversas consejerías de Sanidad de las diferentes comunidades autónomas. Cuenta con la colaboración de las gerencias del área de asistencia primaria de esa zona así como la del Hospital Donostia, desde donde señalan que los médicos de cabecera apoyan esta iniciativa y colaboran plenamente en la misma.
«La participación es totalmente voluntaria y entendemos que supone un cierto sacrificio el someterse a una consulta y a la realización de análisis, pero el fruto que podemos obtener compensa con creces estas molestias», aseguran desde el departamento de Nefrología. «Para poder llegar a las cifras de participación antes citadas, es absolutamente necesaria la colaboración de todas las personas seleccionadas y por ello animamos a la población de Tolosa a participar en el estudio», añaden.
«La insuficiencia renal, aunque sea leve, si no se corrige tiene un pronóstico malo», asegura a nuestro periódico el doctor Fernando Vidaur, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Donostia. «Porque con la insuficiencia van a aumentar las enfermedades cardiovasculares. Si una persona a los 70 años tiene un 10% de posibilidades de tener un evento cardiovascular, la insuficiencia renal multiplica por cuatro o por cinco ese riesgo», precisaba Vidaur.
La mayoría de las víctimas de esta insuficiencia renal no conocida son personas de edad, por encima de los 60-65 años, más mujeres que hombres, y pacientes relacionados con la diabetes.