SAN SEBASTIÁN. DV. Ha estado nueve años al frente del CAT y encara ahora una nueva etapa como gerente de la nueva Sociedad de Turismo, que busca aunar esfuerzos entre públicos y privados y aprovechar una coyuntura política favorecedora.
-Acaba de ser nombrado director de la nueva Sociedad de Turismo y hasta ahora ha sido el responsable del CAT. ¿Cuáles son las diferencias entre una y otra entidad que justifiquen este cambio?
-La importancia que tenía dentro del CAT la organización de festejos hacía que se eclipsara la parte dedicada al desarrollo turístico. En la Sociedad que se ha creado se conjugan los dos ámbitos que tienen que ver con los visitantes, el ocio y los congresos, y pueden coordinarse los esfuerzos del ámbito público y de los privados. El CAT fue puntero cuando se creó en 1927, pero el esquema ya no servía. Se creó en una época en la que el turismo era estacional y en la que se organizaban eventos para los visitantes. Pero lo que eran acontecimientos turísticos se conviertieron en locales y todo este ámbito es mucho más complejo.
-Dice que el cambio era necesario. ¿Por qué entonces esta Sociedad ha nacido con polémica?
-Creo que es fruto de la coyuntura actual que vive el Ayuntamiento. Sin más.
-Su nombramiento como gerente también... EA ha sido la primera es criticarlo, pese a que, en su momento, fue este partido el que le nombró responsable del CAT.
-La razón es la misma o, por lo menos, quiero entenderlo así. Son casi nueve años en el CAT y con jefes de EA, el PP o el PSE.
-¿Qué proyectos tiene?
-Un montón... Antes de final de año se presentará un plan de actuación que puede marcar un cambio de rumbo importante, queremos que Donostia sea un destino reconocible como lugar de calidad, innovación y sostenibilidad. Hace poco, un artículo en el Financial Times ensalzaba, por ejemplo, la cantidad de bicis que circulaban por la ciudad. Otro aspecto fundamental es conseguir una desestacionalización real del turismo y, para ello, la situación actual tras el alto el fugo es muy favorecedora, porque eran los organizadores del congresos los que más podían retraerse. Y hay que reforzar nuestra presencia en los circuitos europeos de turismo urbano, muy emergente.
-¿Qué asignatura pendiente va a resolver?
-Una muy importante, la coordinación entre públicos y privados y entre turismo tradicional y de congresos. Hay que tener en cuenta a los distintos sectores de la ciudad era una cuestión no resuelta en la que se va a hacer mucho hincapié. Vamos a lanzar una campaña de captación de nuevos socios entre los comerciantes y los hosteleros.
-¿Nos espera un verano con el cartel de completo?
-Estamos seguros de que va a ser así, de que va a venir más gente aún que el año pasado.
-¿Más?
-Es verdad que a veces nos quejamos porque, como toda actividad económica, el turismo tiene su parte negativa como los atascos, por ejemplo. Pero no cabe duda de que su polución es bastante más benigna que otras y que, además, aporta beneficios a su entorno. Tampoco hay que olvidar esa autoestima que genera en la ciudadanía el que Donostia sea tan atractiva.
-Y tan cara...
-Es cara, pero tampoco hay que exagerar. Del precio de los pinchos, por ejemplo, los que más nos quejamos somos los de aquí