MADRID. La Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió ayer al tribunal que condene al etarra Gregorio Escudero, además de a 45 años de cárcel por el asesinato del concejal del PP en Zarautz José Ignacio Iruretagoiena en 1998, a cinco años de alejamiento de la ciudad donde vive la familia de la víctima. En un juicio celebrado ayer en la Audiencia, el Ministerio Público consideró que existen pruebas suficientes para condenar a Escudero, que provocó su expulsión de la Sala, ante la insistencia de que no quería declarar, ni estar presente en la vista.
El Ministerio Público estimó que, tras la «numerosa prueba pericial y testifical» practicada ayer en la vista, quedó probada la participación de Escudero «como cooperador necesario» en este atentado, ya que facilitó la información sobre sus costumbres a los etarras que ejecutaron la acción, así como su traslado. El fiscal explicó que el etarra vigiló al concejal de Zarautz, en un día de Pleno, «viendo cómo iba a su domicilio, y luego le dio la información» a los etarras que colocaron un artefacto explosivo en su vehículo, que explotó cuando la víctima lo cogió a las 7.40 de la mañana para ir a su trabajo. EFE