SAN SEBASTIÁN. DV. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera que las últimas palabras de Arnaldo Otegi, críticas sobre su escasa sensibilidad con el dolor de las víctimas y los amenazados por ETA, suponen un paso cualitativo en el discurso de la izquierda abertzale y caminan en la buena dirección a la hora de implicar a este mundo radical en el juego político democrático.
El secretario general del PSE-EE, Patxi López, reveló esta reflexión al término de la entrevista que ayer mantuvo con el presidente del Gobierno en la sede socialista de Ferraz y expresó su coincidencia con la citada apreciación. López valoró positivamente «reconocer por primera vez el dolor de las víctimas y, además, reconocer como un error no haberlo valorado así antes; reconocer que no pueden imponer su ideario, que no tienen la razón absoluta y que no se trata de imposiciones de parte para solucionar los problemas de Euskadi».
No obstante, matizó que su opinión no implica que se esté preparando la legalización de la coalición abertzale. En concreto, recalcó que de estas palabras «a la legalización va un trecho».
Otegi había calificado como un «error evidente» de la izquierda abertzale el haber dado a entender que «el sufrimiento de los otros nos daba igual y que el fin lo justificaba todo». En una entrevista publicada ayer por el diario catalán Avui, el portavoz de la ilegalizada Batasuna reconocía varias cosas que la izquierda abertzale ha hecho «mal». La primera es el «planteamiento territorial» y el hecho de que Navarra piense «que les queremos anexionar». La segunda ha sido «transmitir la idea de que queremos imponer nuestro ideario político». «Hemos dado a entender que el sufrimiento de los otros no era igual y que el fin lo justificaba todo. Ha sido un error evidente», citaba Otegi como tercera cuestión.
El dirigente de la izquierda abertzale negaba, por otra parte, que Batasuna esté dando pasos para buscar su legalización. «Que no seamos legales no es nuestro problema. Es fácil: que nos legalicen. Se podría dar la paradoja de que el Gobierno español puede hablar con una organización que practica la lucha armada, pero no con una organización política que no practica la lucha armada, pero que tampoco la condena», afirma.
En su opinión, el proceso iniciado no se puede detener por un acto de violencia callejera o por la detención de dirigentes de la izquierda abertzale. No obstante, matiza que existe la idea de que «no pasa nada en el caso de las detenciones y sí que pasa». Por ello, Otegi advierte de que «no se puede caer en esta dinámica, que es fácil de poner en marcha y difícil de detener».
Otegi aplaude de Zapatero que haya «relativizado el término nación» y que tenga un «sentido de izquierdas y republicano desconocido en Felipe González, por ejemplo». Desea igualmente que sea el líder socialista quien «dé una salida al conflicto de las naciones sin Estado en el Estado español». Respecto al PNV, asegura que «le gustaría hacer el papel que ha hecho CiU» en la reforma estatutaria de Cataluña. Sin embargo, destaca que ellos tienen detrás la experiencia de Lizarra «con una mayoría popular a favor de que se reconozca que somos una nación y que tenemos derecho a decidir».
Asimismo, encuentra diferencias entre la reforma planteada en Cataluña y la que ellos buscan en Euskadi.
«Arrepentimiento»
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, aseguró que de las palabras del líder de la ilegalizada Batasuna sobre las víctimas «se deduce un arrepentimiento» en la forma de «actuar», e invitó a la izquierda abertzale a condenar la violencia y pedir a ETA que el alto el fuego sea definitivo. «A mí me parecen bien los procesos de arrepentimiento», dijo.
Blanco aprovechó para recomendar a la izquierda abertzale que «siga por ese camino» y que dé «el paso que tiene que dar», es decir, «condenar la violencia y el terror, y pedirle a ETA que inicie un proceso para que el fin de la violencia sea definitivo».
El portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, sostuvo que la reacción benevolente de los socialistas a las declaraciones de Otegi debilita la lucha antiterrorista. Barreda subrayó que «lo elemental en democracia no se aplaude, sino que se exige como principios generales de la ley».
El encuentro entre Zapatero y López sirvió para constatar la plena sintonía de los socialistas vascos con la estrategia de Zapatero. López informó al término de la reunión en una rueda de prensa que ambos habían repasado «cómo van las cosas» tras el alto el fuego de ETA y aseguró que la conclusión es que «hay motivos más que suficientes para mantener la esperanza alta».
La satisfacción contrasta con algunos mensajes que la izquierda abertzale ha transmitido a través de canales públicos y privados a dirigentes del Partido Socialista y que reflejan el malestar por el mantenimiento de las iniciativas judiciales, determinados operativos policiales y también por la situación de ilegalización en la que se encuentra.
El esquema que se maneja en el Gobierno central es que los próximos meses son decisivos para poder despejar el panorama y que a partir de la apertura de conversaciones con ETA es posible que se produzcan movimientos serios en la política penitenciaria, como los acercamientos de presos.
Los socialistas consideran necesario enviar a la izquierda abertzale mensajes y gestos sobre su necesaria participación en el diálogo que se pondrá en marcha una vez afianzado un escenario de completa desaparición de la violencia. Un proceso que, una vez legalizada la izquierda abertzale, podría visualizarse en su momento con una entrevista del propio Otegi con Zapatero.