GINEBRA. El Gobierno de EE UU afirmó ayer ante el Comité de la ONU contra la Tortura que «todos los empleados» de su Administración «tienen prohibido» cometer abusos contra los derechos humanos. De esta forma respondió el asesor legal del Departamento de Estado, John Bellinger, a preguntas de ese órgano en Ginebra.
Bellinger ya negó el viernes que Washington utilizara la tortura contra prisioneros en su lucha contra el terrorismo en los interrogatorios en los centros de detención que controla. El jefe de la delegación estadounidense aseguró que su país sólo mantiene bajo su custodia a personas que representan una amenaza para el mundo entero.
Ley internacional
Bellinger subrayó ayer ante ese órgano de la ONU que esa prohibición total está vigente «incluso en las situaciones en que es aplicable la ley internacional sobre los conflictos armados».
En respuesta a una de las preguntas planteadas por un miembro del Comité, el asesor estadounidense indicó que «Estados Unidos se encuentra en un conflicto armado real y no retórico contra Al-Qaida y sus seguidores».
La delegación norteamericana, integrada por 25 miembros, aseguró que todas las denuncias de tortura en sus centros de detención -Irak, Afganistán o Guantánamo- han sido investigadas y, que cuando se hallaron indicios suficientes, se inició un proceso penal o administrativo. AGENCIAS